sábado, 26 de diciembre de 2009

Lecturas negras y criminales

Paco Camarasa es un librero singular. Primero por eso, por ser librero, una raza en serio peligro de extinción. Segundo por su especialización, la novela negra y criminal. Si andáis por Barcelona o tenéis la oportunidad de acercaros, sacar un rato para desviaros unos metros en la Barceloneta hasta su librería "Negra y Criminal". El local me temo que no podrá competir en ningún concurso de diseño post-moderno pero no tiene contrincante en cuanto a calidez humana de quienes la atienden y a capacidad para sugerirte lecturas de las que no puedes despegarte.

Paco y Montse hace tiempo que dieron el salto al ciberespacio y "Negra y Criminal" tiene página web, blog y un boletin de noticias que distribuyen por correo electrónico de forma gratuita a quienes lo solicitan. No puedo resistirme a transcribiros una gran parte del último número en el que se presenta una amplia relación de sugerencias de lecturas que pueden llenar el año 2010 al completo. Espero que las disfrutéis.


No ibamos a ser menos. No es en papel cuché, ni se acompaña de muchachos sofisticados o modelos anoréxicas, pero queremos darles nuestra lista de sugerencias. No están todos los que son. Podían ser mucho más. Lo cierto es que el año que termina ha sido espléndido en lo que a narrativa negrocriminal se refiere. Pero les aseguramos buena lectura con cada uno de los libros de la lista si es un autorregalo, y que les querrán más si es un regalo.

Y recuerden que no compran merluza fresca en una tienda de electrodomésticos ni compran un buen vino en la farmacia. Ya saben, los libros se compran en las librerías.

Esta es nuestra propuesta, una de ellas:

Para los Christianos y las Christianas
Un Estuche con doce DVD, protagonizados por Miss Marple, que nos cae mejor que el estirado de Poirot.

Para las y los que tienen tres días para leer sin parar y les gusta leer con voracidad
El poder del perro, de Don Winslow, en Mondadori, colección Roja & Negra. Apasionante, dura pero nunca morbosa. Uno de los libros importantes del año. Una de las mejores novelas del año.

Para los y las que se separaron y la biblioteca también; para los y las que se cambiaron de casa y se les perdió justo aquella caja.
Todo Marlowe, de Raymond Chandler, en RBA Serie Negra. Un libro grande para no prestarlo, so pena de matar si no te lo devuelven; para leer y releer, y volver a leer.

Para las y los que creen que han leído todo sobre Holmes.
Sherlock Holmes anotado. Las novelas. Con más de 400 ilustraciones de las ediciones originales y cerca de mil notas para disfrutar aún mas.Edicion de Leslie S. Klinger

Para los y las que les gusta Simenon o las novelas bien construidas
La playa de los ahogados, de Domingo Villar, en Siruela. Ha valido la pena esperar esta segunda novela de Leo Caldas.
Hay edición en gallego

Para las y los que les gustaba la primera Patricia Cornwell o las novelas de brumas, insectos y cuerpos en descomposición
La química de la muerte, de Simon Beckett, en Mondadori, Roja & Negra. Una forma diferente de sorprendernos. Y no traten de adivinar el final.

Para los y las que echan de menos las películas en blanco y negro y los estudios de Hollywood.
La luna de Clea, de Edward Wright, de Ediciones Pamies. William Faulkner, Toby Peters y Billy Wilder estan leyendola ahora, desde el cielo. Y disfrutándola

Para aquellas y aquellos que quieren un poco más de realidad y de critica social en las novelas
Conexión Lorena, de Dominique Manotti en Alba oscura, Mejor que no la lean en las “escuelas” de Negocios, no es necesario darles ideas sobre la falta de escrúpulos de los empresarios. En mejor tradición del “noir”

Para los y las que les gustán las novelas de abogados
El Veredicto, de Michael Connelly, en Roca editorial, colección Rocacriminal. Sale Harry Bosch, y le da ritmo y marcha a su hermanastro abogado.
Hay edición en catalán.

Para las y los que aman a Wallander y “odian” a Mankell.
El hombre inquieto, de Henning Mankell, en Tusquets, Colección Andanzas. Es cierto, Mankell nos ha quitado a Wallander pero le ha hecho una gran novela para su última presencia. Esperamos que no la olviden nunca.
Hay edición en catalán

Para los y las que les gusta descubrir ciudades y personajes nuevos.
Benegas, Francisco José Jurado, en Almuzara, colección Tapa Negra. En Córdoba, la de España, también hay asesinatos que resuelve el Inspector Benegas, que llega para quedarse.
¿Seguro que es una primera novela?

Para las y los que les gusta regalar un autor poco conocido
La mirada del observador, de Marc Behm, Rba Clásicos Serie Negra. No se puede explicar, hay que leerlo. Pero si lo regalas se acuerdan de ti. Y a los libreros nos piden más como éste, pero no hay.

Para los y las que les gusta leer algo del autor que gana el Premio Pepe Carvalho en BCNegra
La música del adiós, de Ian Rankin,en RBA Serie Negra. La última novela protagonizada por John Rebus. Escocés, duro y dulce.

Para las y los que aman apasionadamente la mágia de las palabras, la emoción de la imaginación.
Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas, en Tusquets, colección Andanzas.

Para los que añoran los tiempos del KGB, Karla y Smiley.
La oportunidad del chino, de Ross Thomas. Ya que Karla y Smiley se retiraron, y antes que algo sobre la CIA, torpe pero dañina, recuperemos al Lazarillo en versión actual. De agentes secretos y pícaros.Con gran sentido del humor y no del honor.

Para las y los que les gusta leer las novelas que ganan premios.
Si los muertos no resucitan, Philip Kerr, Rba Serie Negra.
Olvídense este año del Planeta de siempre y regalen el Internacional de Novela Negra. Berlín y La Habana. Años treinta y cincuenta. Aguardiente ( un yankee bruto lo toma con hielo) y mojitos.

Para los y las que les gusta leer el Premio Hammett de la Semana Negra de Gijón. Para los que eran niños cuando Franco, afortunadamente, murió
Los niños de tiza, de David Torres, en Algaida

Para las y los que están tristes por que P.D. James ha dicho que no escribirá más novelas.
Al borde del acantilado, de Elisabeth George, en la colección Roca Criminal, de Roca Editorial Es una norteamericana pero escribe como una británica

Para los tarantinianos y las tantarintianas.
Si conocen a Tarantino o a alguien que se le parezca, regálenle Tiempo de alacranes, de Bernardo Fernandez, de Ediciones Pamies . No la busque en grandes superficies, propone un nuevo uso para el movil..

Para los y las que dicen.”otro sueco mas…”; para las y los que saben que no todos los suecos y suecas son iguales
Estocolmo , estación central de Anders Roslund y Börge Hellström,en Emecé. Demuestran una vez más que la novela negrocriminal va más allá. Te obligan a pronunciarte sobre la lealtad, la traición; no te dejan indeferente. Dura.Apasionante.

Para las y los que creen que un libro puede ser un salvavidas. Para los y las que aman a Moby Dick
Siete maneras de matar un gato, de Matías Néspolo, en Libros del Lince. Lo mejor no es el título. La dureza del barrio, de la calle,.. pero hay que saber contarlo.

Para los y las que les gustan los detectives de siempre. Para las y los que les gustan los gatos.
La oscura memoria de las armas, de Ramón Diaz Eterovic. Lom.Heredia, el amigo chileno de Pepe Carvalho, en un nuevo caso. Naturalmente con Simenon y el quiosquero de siempre, pisando las calles nuevamente, las grandes alamedas, de Zantiago de Chile..

Para las fanáticos y los fanáticas del género negrocriminal que sólo leen una novela al año que no sea de género.
El hombre que no amaba los perros, de Leonardo Padura, en Tusquets, colección Andanzas. La recomendación de la librera.

Y dos recomendaciones finales:
Pásense por la librería y llévense cualquier Simenon entre los mas de 150 títulos de él que disponemos en este momento. Con Maigret y sin Maigret.
Pásense por la librería y díganle a los libreros, “necesito descubrir un autor a alguien que no lee novela negrocriminal”, o ¿ qué le regalo a alguien que ha leído mucha novela negra o mucha novela de intriga?.
O elijan ustedes mismos entre los mas de siete mil títulos disponibles


Saludos negrocriminales y buena lectura
www.negraycriminal.com
http://negraycriminal.blogcindario.com/

lunes, 14 de diciembre de 2009

El arte de presentar


El Power Point se ha convertido en un instrumento casi obligado en cualquier presentación pública. Es difícil encontrar un ponente que no lo utilice como soporte de su exposición. Bueno, algunos lo utilizan como soporte, dando un contrapunto que ayuda a seguir la presentación. Otros lo convierten en un compendio del saber resumido en varias diapositivas. Tengo la impresión de que el péndulo ha oscilado una vez más desde la presentación tradicional, con el ponente sentado leyendo un sesudo texto, a un estereotipo de modernidad que pasa por poner todo ese texto en una transparencias. Evidentemente exagero pero algo de eso hay.

Por otra parte, cada vez se subraya más la importancia del uso de narraciones, de historias, de cuentos, para dar fuerza a la idea central que queremos comunicar. "No me lo digas, cuéntalo" es una buena publicación, comentada en su momento en este blog, que va en esa dirección. Pero también en esto podemos encontrarnos quien pasa la tenue linea divisoria entre utilizar una historia como apoyo y convertir la historia en el verdadero contenido. Un ejemplo similar lo encontramos en algunos formatos de conferencias en los que es más importante el continente (música, chistes, historias, incluso baile) que el contenido, que las ideas que se transmiten.

Todo esto viene a cuento de la publicación en castellano del magnífico libro "Presentación Zen", de Garr Reynolds. Si alguna vez tienes que preparar un Power Point no lo hagas sin echar una ojeada a esta publicación. Con una edición muy cuidada el autor nos va dando unas pautas para convertir una presentación en algo cercano a una obra de arte. Claro que también corremos el riesgo que mencionaba, hacerla tan bonita que la audiencia se quede con las diapositivas y no se entere de lo que queremos decir. Pero si somos lo suficientemente prudentes como para no caer por esa pendiente, este libro puede convertirse fácilmente en la obra de cabecera de toda persona que tenga que realizar presentaciones en público.

martes, 8 de diciembre de 2009

El silencio y el poder de la mente

He comenzado a leer el libro de Gaspar Hernández "El silencio". Es un libro con un enfoque original. La protagonista silenciosa es Umiko, una joven profesora japonesa de meditación, que padece un cáncer terminal. Convencida del poder regenerador de la palabra, pide al locutor de un programa de radio de crecimiento personal que durante toda una noche permanezca a su lado hablándole, ya que cree que las vibraciones y el sonido de su voz pueden atacar su mal. El libro consiste en el monólogo que este locutor realiza durante toda la noche.

Escrito como una novela no deja de tener cierto aire de libro de autoayuda lo que despierta posiciones encontradas tal y como pudimos ver en las crónicas encontradas de la revista Qué Leer. En mi opinión, aunque aún no llevo muchas páginas, el libro resulta sugerente. Quiero traer aquí precisamente uno de los elementos que me han llamado la atención.

En uno de los momentos del monólogo aparece un comentario sobre el efecto placebo. Siempre se plantea ese efecto como una muestra de la poca efectividad de un determinado medicamento. Sin embargo, el efecto placebo pone de manifiesto otro aspecto muy interesante, la capacidad de la mente para generar efectos sanadores en el cuerpo. Cuando tomamos un producto como agua o glucosa pensando que estamos tomando un medicamento de alto efecto resulta que se logran resultados, en algunos casos, cercanos a los del propio medicamento. Si fuéramos capaces de utilizar ese poder que tenemos en nuestra mente nuestra capacidad de cambiar se potenciaría hasta límites insospechados.

Precisamente sobre el poder de nuestra mente, de nuestros pensamientos trata este hermoso vídeo titulado "El circo de la mariposa", pongo los links. En otro momento os hablaré del actor, toda una inspiración por si mismo.

EL CIRCO DE LA MARIPOSA de Eduardo Verastegui

video


Tengo problemas para subir la segunda parte así que os adjunto los links.

domingo, 29 de noviembre de 2009

¿Cuál es el problema?

Piensa por un momento en uno de los problemas que tengas identificado en la organización en la que trabajas. También puede valer cualquier otro tipo de problema. Fíjate en cómo lo defines. Una de las cosas más importantes que he ido aprendiendo a lo largo de mi experiencia es que la forma en que definimos el problema es una parte muy importante de él, de la dificultad para salir de él. Uno de los principales obstáculos para superar cualquier problema lo encontramos, frecuentemente, en la forma en que lo hemos definido.

Es bastante probable que la forma en que la organización define el problema sea mediante una frase genérica. Por ejemplo, tenemos un problema de comunicación interna, o con la lista de espera, o con el tiempo que tardamos en realizar una tramitación, o de motivación de la gente,….. Ninguno de estos problemas tiene un tratamiento, una solución genérica. Por ello, lo primero que tenemos que hacer para afrontar con éxito un problema es desmenuzarlo hasta delimitar con claridad en qué consiste. Para ello podemos seguir un pequeño guión de preguntas como las que siguen:

¿A quienes afecta el problema? ¿Les afecta a todos de igual manera? ¿Cuántas personas son las afectadas? ¿Pueden identificarse tipologías distintas de afectados? ¿Por qué es un problema para cada uno de estos grupos de afectados? Si el problema está vinculado con un proceso o procedimiento ¿qué pasos concretos componen ese proceso o procedimiento? ¿En cuál de esos pasos se concentra más claramente el problema? ¿Quiénes participan en cada uno de esos pasos? …..

Tras este ejercicio de análisis es muy probable que nuestra definición del problema haya alcanzado una precisión mucho más ajustada a lo que realmente está ocurriendo y, con ello, nos sitúa en muchas mejores condiciones de encontrar alternativas eficaces. Frente a la generalización paralizante del comienzo encontramos una definición centrada en lo que realmente tenemos que mejorar. Más aún, siempre que he realizado este proceso, las acciones a realizar para mejorar o abordar el problema han surgido casi de manera automática mientras se iban respondiendo a las preguntas planteadas para precisar la definición del problema.

Si tienes un problema para el que no terminas de encontrar una manera de abordarlo, revisa su definición, ponle el microscopio, busca los detalles que lo componen y, por ahí, es muy probable que lo puedas ver desde otra perspectiva distinta en la que los caminos para tratar de solucionarlo aparecerán más claros.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Aristóteles y las constelaciones organizacionales

Este viernes la Fundación EDE, a través de su programa Formación Abierta, me dio la oportunidad de entrar en contacto con las “constelaciones organizacionales” (gracias Asier, gracias María). Había oído hablar de ellas pero no había entrado en contacto con su propuesta. Guillermo Echegaray y la especialista mexicana Katia Del Rivero fueron los profesionales que llevaron la sesión. De manera muy sintética, la realización de constelaciones organizacionales es una técnica orientada a un análisis sistémico de la organización. Un análisis que utiliza la representación espacial del sistema, utilizando a personas como representantes de los diferentes elementos (personas, grupos de personas, departamentos, procesos,…). El desarrollo de la sesión se centra en las sensaciones que viven las personas que representan los diferentes componentes del sistema. Cómo se sienten en la posición inicial en la que están colocadas. Qué ocurre cuando se mueven en una u otra dirección, cuando se acercan o se separan de otros componentes del sistema,… Desde luego es una herramienta difícil de entender si no se la vive en directo. En todo caso, Guillermo Echegaray ha publicado un libro en el que la explica con rigor y amenidad.

Cuando uno escucha en qué consiste, incluso cuando ves una constelación en acción, toda nuestra fundamentación Aristotélica cruje. ¿Cómo? ¿Qué una persona cualquiera, que no conoce para nada la organización sobre la que se va a trabajar, asume la representación del “proceso de I+D” y si dice que se encuentra mal porque quiere estar más cerca de la persona que representa los clientes eso es un elemento a considerar en el análisis de la organización? Ya veis que más que crujir, Aristóteles y toda su racionalidad científica aúlla. Pero, parafraseando a otro famoso de la historia de la ciencia “pero se mueve”. En este caso, pero funciona. La persona que ha presentado el problema organizativo ve sentido en lo ocurrido y, lo que es más importante, encuentra nuevas formas de enfrentarse al problema frente a que se sentía sin alternativas.

Nuestra cultura, positivista hasta el paroxismo, nos lleva a rechazar todo aquello para lo que no encontramos una explicación “científica”. Si no la hay, tenemos una conclusión rotunda: es pura palabrería. Sin embargo, este fundamentalismo científico se atribuye una capacidad sobrehumana, la capacidad de poder explicar cuanto ocurre en el universo y, si no, no existe. Una pena que la propia ciencia física haya reconocido hace tiempo que la materia existente en el Universo que responde a nuestros modelos conceptuales actuales apenas se acerca al 50% del total. El resto “materia oscura”. Mientras tanto, los “científicos” que poblamos la tierra nos sentimos con la legitimidad suficiente para negar aquello que no sabemos explicar cómo funciona, aunque veamos sus resultados. “Por algo será” y buscamos cualquier tipo de explicación que serene al Aristóteles que tenemos dentro:”pura casualidad”, “efecto placebo”, “ganas de ver lo que no hay”,…

Claro que, probablemente, las mismas personas que gritan un “va de retro Satanás” ante herramientas como la de las constelaciones organizacionales, no tienen ningún problema en utilizar avances científicos como el correo electrónico o Internet a pesar de que su capacidad para explicar cómo es posible sea nula. Curioso. Por mi parte, se ha abierto un nuevo camino para explorar en el apasionante desafío de ayudar a las organizaciones a transformarse en entes más efectivos y menos inhóspitos para quienes las habitan.

martes, 10 de noviembre de 2009

Comunicarse: bastante más que hablar


Hace ya muchos años que Meharabian y Ferris (1) realizaban una investigación para analizar la influencia de los aspectos no verbales en la comunicación. Sus resultados fueron espectaculares: el 55% del impacto de la comunicación viene determinado por el lenguaje corporal (gestos, postura y contacto visual), el 38% por el tono de voz y únicamente un 7% por las palabras que utilizamos, por el contenido de la presentación.

A pesar de haber transcurrido más de treinta años y de que estas conclusiones se hayan visto ratificadas posteriormente (independientemente de los porcentajes específicos), seguimos viviendo de espaldas a esta evidencia. Seguimos pensando que con buenos argumentos, con sólidas razones es suficiente para que los demás nos entiendan. Las dificultades para la comunicación que tantas veces se plantean en las organizaciones y en las relaciones personales me parece que están muy relacionadas con esta dificultad para hacerse cargo de esta realidad: para comunicar no bastan las palabras.

Meharabian y Ferris no llegaron a plantearlo, pero tras la explosión de la inteligencia emocional parece claro que esos aspectos no verbales son la ventana por la que se manifiesta nuestra emocionalidad. En otras palabras, lo que comunica no es el lenguaje sino la emoción. Cuanto más vivamos de espaldas a esta parte de nuestra persona mayores serán las dificultades de comunicación que nos encontraremos.



(1) Mehrabian, Albert and Susan R. Ferris, 1967, "Inference of attitudes from nonverbal communication in two channels," Journal of Consulting Psychology 31:248-252.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Amor, mucho amor


Hace unos día me paso algo insólito desde la cultura social y organizativa en la que me muevo habitualmente. En una presentación de un proyecto en una capital del sur de España tomó la palabra una mujer joven y, con el acento que caracteriza a los habitantes de esas tierras, me dijo "aquí lo que hace falta es amor, mucho amor". Rápidamente el responsable de más rango en la organización intervino para solicitar otras aportaciones "menos metafísicas". Sin embargo, me pareció una aportación enormemente sugerente. La base del amor no es otra que el profundo respeto por el otro y nuestras organizaciones están bastante necesitadas de él. Del respeto que cimenta la confianza; de la confianza que fundamenta la implicación; de la implicación que se traduce en motivación, en entrega, en aportación y, finalmente en un servicio mejor y en unos mejores resultados.


Así que amor, mucho amor y una mayor capacidad para expresarlo. Para dejar salir la emoción que llevamos encarcelada dentro de nosotros y que nos cierra a los demás, que hace mucho más difícil que los demás nos entiendan, se conecten con nosotros y, a la inversa, que nosotros seamos capaces de escuchar lo que a los otros les preocupa. Nuestras organizaciones, la formación de nuestros gestores ha dejado de lado esta vertiente que se vuelve imprescindible si queremos transformar en profundidad nuestro desempeño.

domingo, 18 de octubre de 2009

Redes, estrés y Sevilla

Estoy en Sevilla. He venido a pasar un par de días para desarrollar un proyecto de apoyo en la transformación que están tratando de realizar los Servicios Sociales de una de las zonas más problemáticas de la ciudad, el Polígono Sur. El vuelo directo que mejor me iba me ha hecho pasar la tarde en esta ciudad andaluza. No es como para quejarse. El tiempo primaveral y la belleza de la capital hispalense han hecho más llevadero el repaso de la numerosa documentación que he traído conmigo.

En un momento de descanso en la habitación del hotel he podido ver en directo el programa REDES que dirige Eduardo Punset. El tema era el estrés y ha estado francamente interesante. Entrevistaba a dos personas pero la principal de ellas era Sonia Lupien, neurocientífica de la Universidad McGill en Montreal. Estas son algunas de las ideas que me han parecido más sugerentes:

- Si te liberas completamente del estrés estás muerto. Es necesario vivir con un cierto nivel de estrés que genere la hormona Cortisol, encargada de incrementar nuestra energía vital. Es la misma hormmona que generaban nuestros antepasados cuando les aparecía un Mamut. Ahora aumenta cuando nos llama el jefe a su despacho, por poner un ejemplo.
- La felicidad no implica la ausencia de estrés sino saber pararlo cuando empieza a "dispararse".
- El estres está generado por cuatro factores. Cuanto más de ellos estén presentes con mayor intensidad podremos sentirlo. Estos factores son:
  1. lo novedoso de la situación,

  2. la impredictibilidad en la que se mueva,

  3. la sensación de falta de control y

  4. la percepción de una amenaza para nuestra personalidad.

- En consecuencia, la idea de que el estrés se genera por la presión derivada de la falta de tiempo es una descripción equivocada. Es más adecuado pensar que lo que ocurre es que una situación de acumulación de actividades nos hace sentir que no tenemos el control sobre las cosas y nos lleva a pensar que vamos a dar una respuesta inadecuada a nuestros compromisos con el consiguiente daño a nuestro prestigio profesional, por ejemplo. Si además esa es una situación nueva para nosotros o nos sitúa en un escenario impredecible ("cómo saldré de ésta"), los componentes del estrés están servidos.

- El mejor método para combatir el estrés se basa en conocerlo bien. Así, el que hay que evitar es el estrés crónico, el estrés agudo tiene aspectos positivos.

- La mayor protección ante el estrés es el apoyo social, el tener personas con quien compartir lo que nos ocurre. Sin embargo, en diversos estudios se ha comprobado que hombres y mujeres se benefician de distintas personas a la hora de lograr ese objetivo. Así los hombres reducen su estrés en sus relaciones con su compañera. Las mujeres, en cambio, lo aumentan con sus parejas y lo disminuyen con otras amigas, lo que no les ocurre a los hombres cuando se relacionan con amigos.

- La multitarea en si misma no genera estrés. Al cerebro le encanta la multitarea, el problema es cuando una de las tareas es la de gestionar la preocupación generada por el estrés ante una determinada situación. Entonces tiende a colapsarse.

- Es`posible habituarse a un factor estresante, pero entonces aumenta tu sensibilidad ante otros elementos externos, de ahí que se incrementen en ese contexto los arranques desproporcionados de ira ante estímulos de pequeño calibre, por ejemplo.

Para terminar una frase de Punset:
"El cerebro no está para buscar la verdad sino para ayudarnos a sobrevivir".

viernes, 16 de octubre de 2009

El manejo de la agresividad y la paleta emocional



Hay personas que saltan a la más mínima. Incluso gritan y manifiestan su enfado de manera muy evidente. Sin embargo, pocos minutos después, desinflan como un globo esa agresividad y su cabreo pasa a formar parte del pasado sin mayores consecuencias. Otras personas, van acumulando pequeños enfados, “micro-cabreos”, que no llegan a exteriorizar. De hecho, quienes les rodean llegan a pensar que son personas a las que no les afecta casi nada. Sin embargo, un día, cuando nadie se lo espera, estallan. Estas personas tienen un enfado de un recorrido mucho más largo, se va acumulando haciendo que la olla aumente su presión hasta que un día explota. Frecuentemente, el enfado no se va con la rapidez de la presión en una olla y dura un tiempo que sigue suponiendo sufrimiento para el propio enfadado.

Probablemente cada uno de nosotros se encuentra en algún punto entre estos dos estereotipos. No hay uno bueno y otro malo, o uno mejor y otro peor. Son dos formas de enfrentarse a situaciones difíciles que cada uno hemos construido a lo largo de nuestra vida. Formas que tienen cada una su lado positivo y su lado negativo, su parte que nos ayuda y su parte que nos hace sufrir. Identificar la mía; detectar la forma concreta en que ese mecanismo de respuesta funciona; reflexionar sobre qué es lo que me hace sufrir de esa mí particular forma de gestionar la agresividad es un magnífico ejercicio para abrirnos nuevas posibilidades.

Frecuentemente podemos comprobar que nuestra paleta de colores para la gestión de las emociones y, en concreto, de la agresividad, resulta enormemente reducida. Muchas personas piensan que si se enfadan van a explotar de una manera enormemente destructiva. Luego resulta que esa imagen temida no ha llegado a ocurrir nunca a lo largo de su vida, pero siguen convencidos de que si expresan agresividad lo que ocurriría sería algo terrible. O blanco o negro ¿no hay más colores para utilizar? ¿no es posible responder a los micro-enfados con micro-respuestas en lugar de dejar que crezcan dentro de mi sin que nadie en el exterior tome conciencia de cómo me he sentido afectado? ¿cómo me beneficia guardarme la sensación de enfado, de malestar en lugar de compartirla?.

domingo, 4 de octubre de 2009



La idea de que cada uno enseña lo que tiene que aprender me pareció muy sugerente cuando la escuché por primera vez. Quizás le añadiría un matiz, puedes enseñar cosas que ya no tienes que aprender pero seguro que no lo haces con la pasión y la intensidad que pones cuando el asunto te toca de manera más cercana. Una de las personas que tuvo un papel destacado en mi formación como coach decía que la mejor sesión de coaching es la que se hace desde "las tripas", desde las propias situaciones que el coach siente removidas cuando el coachee le plantea sus dificultades, los nudos que quisiera deshacer.


Todo esto viene a cuanto de que en el anterior post hablaba del desafío de poner límites a los compromisos profesionales que asumo y unos días después mantenía una reunión en un ayuntamiento del País Vasco en el que surgía la dificultad por parte del equipo de Servicios Sociales de poner límites a las peticiones que le hacían de uno y otro lado de la propia institución.


Detrás de ambas situaciones se encuentra la habilidad para decir NO, o la falta de ella para ser más preciso. Los procesos educativos que la mayoría hemos vivido tanto dentro como fuera de la familia se centran en la búsqueda de la aceptación por parte de las figuras de referencia (primero y principales nuestros padres). Para ello generamos una importante destreza en adaptar nuestros deseos a lo que se espera de nosotros. Aprendemos a decir que sí, incluso cuando nos gustaría decir lo contrario, por el miedo a perder el amor de quienes son importantes para nosotros. Esa pauta se incrusta en la infancia más temprana en muchos de nosotros de tal forma que, a pesar del discurrir de los años, a pesar de la acumulación de experiencias vitales, sigue quedando dentro un poso más o menos activo que se retroalimenta con pensamientos que de una u otra forma plantean que "si digo que no pasará algo que no deseo".


¿Y si digo NO? ¿qué pasaría? Uno tiende a imaginarse situaciones más o menos catastróficas que la realidad muestra en la práctica totalidad de los casos como absolutamente alejadas de la realidad. Sin embargo, esos pensamientos nos paralizan. Revisar los miedos que el NO te sugiere, hacerlos conscientes, es el primer paso para deshacerte de ellos o, al menos, aprender a convivir con ellos de una forma que no te limiten, que no generen sufrimiento.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Aprendiendo a poner límites


No, no tengo la gripe A, ni me han abducido los extraterrestres. La escasa actividad del blog se debe a algo tan prosaico como que estoy con mucho trabajo entre manos. Leo que el 59% de los profesionales que ponen en marcha un proyecto laboral por su cuenta no duran más de un año. Yo lo supero ya en cuatro semanas y, como os digo, con un ritmo trepidante, así que no me puedo quejar. La verdad es que aunque pudiera no lo haría ya que estoy encantado con mi nuevo recorrido profesional.

Dentro de cuatro años más podré comprobar si me encuentro en el 15% que superan los cinco años o en el 85% que cierran la persiana antes. Si tengo que apostar, con los datos que tengo ahora en la mano, seguro que paso el siguiente hito.

¿Qué qué hago? Estoy dirigiendo el Plan Estratégico de una ciudad mediana, apoyando en el Plan Estratégico de Servicios Sociales de una Comunidad Autónoma y liderando el Plan de Calidad que lleva incluido, apoyando a una Federación de Municipios en su proceso de reflexión estratégica, apoyando al departamento de Servicios Sociales de un Gobierno Autónomo, ayudando a un par de ayuntamientos (uno capital de provincia, otro pequeño) a organizar y mejorar sus servicios sociales, participando como coach en varios programas de desarrollo del liderazgo en empresas y en una Diputación y realizando labores de facilitación del aprendizaje en programas de la empresa BTS y en otros de manera personal….. y además evaluador senior en una de las evaluaciones externas (modelo EFQM) que organiza Euskalit (Fundación Vasca para el Fomento de la Calidad). Vamos que no me aburro. Bueno, no sólo eso sino que estoy disfrutando.

Pero todo tiene su área de mejora. Uno de los aprendizajes que estoy realizando (y que aún no he superado) tiene que ver precisamente con la delimitación de los límites a los que puede llegar mi compromiso. Cada tema que me plantean me parece apasionante. Cada persona que me pide ayuda me parece que merece mi esfuerzo,…. Claro que luego hay que trabajar a horas y en días que no debiera. Me digo que son cosas del comienzo de un nuevo proyecto profesional pero creo que tengo que aprender esta lección pronto. Si tenéis alguna sugerencia seguro que me será útil.

domingo, 13 de septiembre de 2009

El tiempo y la emoción de vivir



Conocí a Luisa hace ya unos cuantos años. Ambos estudiábamos sociología en la Universidad de Deusto. Ella, además, trabajaba en Televisión Española dando muestras de la capacidad de trabajo y la constancia en la consecución de sus objetivos que siempre la han caracterizado. Al finalizar los estudios dejamos de vernos durante bastantes años. Otra compañera de estudios y amiga de ambos, Karmele, que marchó a París era la que nos reunía de vez en cuando en sus viajes a Bilbao. Parecía que sin su convocatoria no había impulso suficiente para encontramos, Luisa, Germán, Garbiñe, José Luis, Gonzalo, Karmele.

No sé si será un fenómeno generalizado relacionado con el paso de los años, el caso que hubo un determinado momento en que sentí la necesidad de recuperar aquel grupo de amigos. Nos independizamos de las convocatorias de Karmele y surgieron nuevos momentos para encontrarnos entre los que tiene un lugar destacado el pasar un fin de semana en el magnífico chalet de Boadilla (Madrid) en el que vive Luisa. Son días de reencuentro, de puesta en común, de risas y de descanso. Y aquí estoy, en pleno “retiro”, leyendo la prensa y disfrutando del singular placer de, simplemente, estar.

Maruja Torres escribe en su página de El País Semanal sobre el tiempo. A partir de un programa de Redes, la serie que dirige Eduardo Punset, comenta de qué maneras tan diferentes percibimos el tiempo. Hay momentos en que parece fluir a la velocidad de la luz, otros es como si transcurriera a cámara lenta. Al final, una vez más, lo importante no es el paso mecánico de eso que hemos dado en llamar tiempo y que medimos en segundos, minutos, horas,…., sino la forma en que nos conectamos con lo que nos rodea, con nosotros mismo. Cuando vivimos con intensidad el presente, cuando somos capaces de poner nuestras emociones en lo que está ocurriendo, cuando nos hacemos conscientes de lo que hacemos hasta llegar casi a fusionarnos con ello, el tiempo desaparece. No creo que haya alguien que no haya experimentado esa sensación contemplando un paisaje que le conmueve, leyendo un libro que le arrebata, charlando con un amigo,….

Sin embargo, parece que la forma de vida en la que estamos inmersos nos impulsa a desconectarnos de la propia vida, de lo que hacemos. Pensando en lo que hemos hecho, en lo que tenemos que hacer, en lo que deberíamos hacer, en el poco tiempo que tenemos para hacerlo, dejamos que la vida se nos escurra entre los dedos. “La vida es eso que ocurre mientras estamos ocupados”, leía hace tiempo. Y nos atrapa la sensación de vacío, de rutina, de falta de emoción. Seguramente no es posible estar permanentemente en ese estado de fusión con la vida, pero aumentar la capacidad de conexión con la emoción de vivir es otro desafío que no quiero dejar para mañana.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El primer día del resto de nuestra vida

Posted by Picasa
No recuerdo dónde leí la frase, pero la idea de que “hoy comienza el resto de tu vida” se me quedó grabada. Me parece una metáfora muy sugerente para recordarnos que cada día es especial. “Hoy puede ser un gran día”, cantaba Serrat. Es una manera de hacernos ver que cada día es un buen momento de empezar cualquier proyecto, de renovarnos. A muchos les puede resultar contradictoria esta asociación de ideas con el comienzo del trabajo después de las siempre ansiadas vacaciones.

Asociamos el trabajo con rutina, con obligaciones, con madrugar, con aguantar a personas que en otras circunstancias evitaríamos,…. Y sin duda hay mucho de todo eso. Pero cada una de esas situaciones tiene su desafío, su aventura incorporada. La diferencia tiene mucho más que ver con los pensamientos que asociamos que con la característica intrínseca del hecho de trabajar. Sin embargo, parece que lo “socialmente correcto” es quejarnos por el final de ese periodo que parece resumir el sumun de la felicidad y que llamamos vacaciones.

Os propongo un juego, tratar de construir una narración de vuestras vacaciones que destaque los momentos más incómodos (las caravanas, las esperas en aeropuertos, la mala comida en determinado restaurante, los mosquitos u otros insectos que te masacraron, los niños que se pusieron enfermos, la pérdida de la batería de la cámara, los madrugones para las excursiones previstas, los vecinos ruidosos, el robo de la cartera, ….) o las situaciones más rutinarias o con menos interés. Seguro que lo consigues. ¿Eso cuestiona lo sugerentes e interesantes que son las vacaciones o su utilidad para recuperar energías? Sin duda que no.

¿Por qué no revisar nuestra interpretación de la cotidianeidad, del trabajo? ¿Por qué no buscar los desafíos del día a día? ¿Las oportunidades de descubrir cosas nuevas, de encontrar en las personas que nos rodean facetas y matices diferentes, de darnos la oportunidad de cambiar nosotros mismos? No hay dos días iguales, ni dos minutos, ni dos segundos. Disfrutemos de descubrirlos cada día. Este es mi desafío para el comienzo de este nuevo “curso”. Te invito a que me acompañes.

viernes, 31 de julio de 2009

Inocencia y reponsabilidad

Prácticamente sumergido en las vacaciones veraniegas qué mejor motivo para un post que una novela, como no, de género negro al que soy adicto. En esta ocasión se ha convertido, por uno de esos misterios inescrutables de la sociedad de consumo (¿por qué este sí y otros no?), en un éxito de ventas. Me estoy refiriendo a la trilogía del fallecido Stieg Larsson publicada bajo el título genérico de Milenium. He finalizado recientemente su segundo volumen, "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina". No voy a glosar aquí la obra, aunque si dejo claro que me parecen unas buenas novelas a pesar de su categorización como best seller, lo que a algunas personas les lleva a asociarlo con mala literatura. No me parece que sea el caso.

A lo largo de la novela se menciona un par de veces una frase que me parece interesante: "La inocencia no existe, solo diferentes niveles de responsabilidad". Una forma diferente de huir de la lógica de la culpa (si no hay inocencia no hay culpabilidad) que subraya de una manera muy contundente que todos teneComprobar ortografíamos algo de responsabilidad en lo que nos ocurre o en lo que ocurre a nuestro alrededor. Una reflexión que nos lleva a abandonar la tranquilidad de la impotencia (si soy inocente, si no tengo nada que ver en lo que pasa, tampoco puedo hacer nada, nada está en mi mano, soy impotente) para adentrarnos en la responsabilidad del ser humano adulto (reconozco que en lo que ha ocurrido también hay una parte de responsabilidad, por pequeña que sea, que me corresponde, en consecuencia tengo el poder de actuar sobre ese ámbito).

Dejo esta reflexión para las siestas del verano. Nos leemos en septiembre. Me temo que antes no encuentre momento para redactar nuevos post.

sábado, 18 de julio de 2009

Trabajo en red, gobernanza y servicios sociales

No estoy de vacaciones pero casi. Eso es lo malo, el “casi”, porque supone un montón de cosas para cerrar que conviven con las ganas de tomarse un merecido descanso y con los festivales de jazz que no puedo perderme (ayer Dee Dee Bridgewater estuvo inmensa en Vitoria). Como resultado las entradas al blog se han espaciado. Pero no quiero llegar al parón estival sin dar continuidad a los comentarios que Asier Gallastegi y Francisco Javier Bárez realizaron en torno al para qué están los servicios sociales.

Retomo el tema: ¿han de ser los servicios sociales quienes asuman en liderazgo de la coordinación de acciones de los diferentes pilares del Estado de Bienestar? En mi opinión, tanto el sistema sanitario como el educativo, han llegado a tal nivel de estructuración de su propio espacio, tienen una identidad tan clara que incluso cuando actúan en la “periferia” de sus ámbitos respectivos lo hacen desde dentro de su propia estructura organizativa. Su núcleo duro de actuación se plantea con pocas conexiones con otros sistemas, son, en ese sentido un tanto autárquicos.

Los servicios sociales en cuanto un sistema mucho más desestructurado, más reciente, menos definido, con una dotación inferior de recursos, cuando se enfrentan a su tarea frecuentemente tienen una conciencia clara de que necesitan de otros para resultar efectivos. Desde sanidad a educación pero también vivienda, empleo,… Su posición estructural les sitúa en el lugar de ese vecino que siempre es el que convoca las reuniones de la comunidad para tratar los problemas que considera comunes.

Sin embargo, esa posición más sensible para identificar las necesidades de actuación concertada se confunde frecuentemente con la idea de que los servicios sociales han de asumir el liderazgo de esa situación. El asunto se complica cuando se entiende el liderazgo como la identificación de “quién manda” en ese equipo ad hoc interinstitucional.

Lo que tenemos que plantearnos es que trabajamos en un entorno en el que los diferentes sistemas o pilares del Estado de Bienestar son, a su vez, nodos, puntos de conexión de un sistema social y político mucho más amplio. Esta perspectiva reticular, de red, nos debe llevar a pensar que la interacción entre estos sistemas, incluso entre diferentes nodos de cada uno de estos sistemas (véase en servicios sociales los servicios de atención primaria y lo especializados, por ejemplo), debe ser necesariamente una relación dinámica en la que nadie tenga un liderazgo continuado pero todos lo asuman cuando la situación lo requiera.

El trabajo en red rompe la mentalidad cartesiana y racionalista que busca tenerlo todo clasificado y bien clasificado, donde todo esté claro y siempre sea así. El trabajo en red supone asumir una ambigüedad en las formas, en los liderazgos, pero requiere una gran habilidad relacional y una idea clara del funcionamiento sistémico del conjunto. Es en esas direcciones en la que tenemos que fortalecer la preparación técnica de nuestros equipos.

Para liarlo un poco más, esa red no incluye sólo a entidades públicas sino que las entidades sociales, las empresas, las asociaciones,…. también constituyen este panorama rico y complejo cuyo gobierno requiere de otra forma de entender la gestión, requiere de lo que se ha dado en llamar gobernanza, como resumen de una nueva gestión relacional.

Oye, para estar casi de vacaciones creo que es suficiente.

sábado, 4 de julio de 2009

Persuasión e influencia


Hace ya unos meses que terminé el libro de Kurt W. Mortensen titulado “El arte de influir en los demás. Dominando las 12 leyes de la persuasión”. Lo hice poco después de otra obra a la que he dedicado varias entradas y me pareció que tenía que dejar un respiro antes de volver al tema de la influencia. Ya ha pasado un tiempo prudencial, así que voy a comentaros esta lectura.

El libro de Mortensen, aunque se presenta como una propuesta que articula una serie de leyes para mejorar la capacidad de influir en otros, en la práctica me parece más una recopilación de doce enfoques que no llegan a encontrar un hilo teórico conductor que les dé coherencia. Claro que esa debilidad es también su fortaleza ya que, leído de esa manera, nos presenta un abanico de elementos interesantes.

Una propuesta interesante aparece en la introducción del libro, dónde clasifica diferentes estrategias de persuasión según su duración en el tiempo. De esta manera, la estrategia del control (basada en la fuerza, el temor y la amenaza) es efectiva pero sólo a corto plazo. En cambio la influencia más duradera y sostenida en el tiempo es la del compromiso (basada en el respeto, el honor y la confianza). En la figura os adjunto la pirámide que Mortensen presenta.

Paso seguidamente a resumir telegráficamente las que Mortensen denomina las doce leyes universales para dominar la persuasión:

1. La ley de la disonancia: “La gente normalmente tiene más tendencia a seguir y a gravitar hacia las personas que son coherentes en su comportamiento”.

2. La ley de la obligación o de la reciprocidad: “Cuando los demás hacen algo por nosotros sentimos una fuerte necesidad, incluso una presión, para devolver el favor”.

3. La ley de la conectividad: “Cuanto más conectados nos sentimos con alguien, o nos sentimos más parte de alguien, o cuando alguien nos gusta o nos atrae, más persuasivo nos resulta”.

4. La ley de la validación social: “Tendemos a cambiar nuestras percepciones, opiniones y comportamientos de acuerdo y coherentemente con las normas del grupo (…) consideramos que el comportamiento es más correcto cuando vemos que lo tienen otras personas”.

5. La ley de la escasez: “Las oportunidades siempre son más valiosas y emocionantes cuando son escasas y están menos disponibles”.

6. La ley del envoltorio verbal: “Cuanto más hábil sea una persona en el uso del lenguaje, más persuasiva será”. Incluye el autor una cita de Jim Rohn que dice La persuasión verdadera procede de poner más de usted en todo lo que dice. Las palabras tienen efecto. Las palabras llenas de emoción tienen un efecto poderoso.

7. La ley del contraste: “Cuando nos presentan dos alternativas completamente distintas de forma sucesiva (…), en general, si la segunda opción es muy distinta de la primera, tendemos a verla incluso más diferente de lo que es en realidad”.

8. La ley de las expectativas: “Una persona tiende a tomar decisiones en función de cómo esperan los demás que actúe”.

9. La ley de la implicación: “Cuanto más se atraigan los cinco sentidos de alguien, cuanto más los implique mental y físicamente y cree el ambiente adecuado para la persuasión, más efectividad y persuasión conseguirá”.

10. La ley de la valoración: “Todas las personas necesitan y quieren elogios, reconocimiento y aceptación”.

11. La ley de la asociación: “Para mantener el orden en el mundo, nuestro cerebro relaciona objetos, gestos y símbolos con nuestros sentimientos, recuerdos y experiencias vitales (…) Los maestros de la persuasión se aprovechan de la asociación para evocar sentimientos y pensamientos positivos que correspondan al mensaje que intentan transmitir”.

12. La ley del equilibrio: “A la hora de persuadir, debe concentrar su mensaje en las emociones, a la vez que mantiene el equilibrio entre la lógica y los sentimientos”.

sábado, 27 de junio de 2009

¿Para qué están los Servicios Sociales?

Sigo con la crónica de las primeras jornadas de la Escuela de Verano de Bienestar que bajo el lema “Sistema Público de Servicios Sociales: cuarto pilar del Estado de Bienestar” se celebraron en Almuñecar (Granada) la pasada semana. Terminé mencionando el debate que inició Fernando Fantova y empiezo este post reseñando su intervención que comenzó planteando que el principal problema de quienes trabajan en los Servicios Sociales es que no tienen claro a qué se dedican. En este sentido, afirmó, que las leyes de Servicios Sociales hacen un planteamiento tan genérico que parece que los Servicios Sociales los son todo. Las leyes, incluso la literatura científica, no terminan de explicar, en su opinión, cual es el objeto de los servicios sociales.

El “truco”, comentó, está en que la universalidad que se proclama en la práctica se niega al circunscribir la dedicación a todos esos temas siempre y cuando las personas atendidas sean gente excluida. En el fondo se plantea que los Servicios Sociales no tienen un objeto propio sino que son un coche escoba del sistema que centra su atención en los colectivos marginados.

Su tesis es que los Servicios Sociales no podrán ser un pilar del bienestar hasta que no sean capaces de delimitar su objeto específico, diferente de los que configuran los otros sistemas. Su propuesta del objeto de los Servicios Sociales es “el ajuste dinámico entre autonomía personal e integración en la red relacional”. En el tono polémico que hemos comentado, asumió que era una mala definición pero retó a los asistentes a plantear otra diferente. Ahora bien, para plantear una definición alternativa solicitó que cumpliera dos condiciones: que se redacte en positivo y que en su formulación tenga un carácter universal. No hubo propuestas alternativas, claro.

Es desde estos planteamientos desde los que entró en la polémica sobre si los Servicios Sociales han de ser los “centro campistas” de los diferentes sistemas del Estado de Bienestar. Respondiéndose que los servicios sociales no pueden hacer eso, nadie lo puede hacer, afirmó con rotundidad. “Dimito”, dijo, “de asumir esa responsabilidad coordinadora”, apostando por que los Servicios Sociales se fortalezcan como un pilar más y no asuman esa responsabilidad de coordinar el conjunto del sistema.

Desde mi punto de vista, tiene razón Fernando en la necesidad de clarificar mejor el objeto de los Servicios Sociales. Matizaría, sin embargo, que no nos estamos planteando generar un nuevo “territorio” inexistente actualmente. Podríamos decir que hay una fenomenología de lo que los Servicios Sociales hacen, lo que provoca que esa búsqueda de identidad conviva con una realidad que expresa lo que actualmente entendemos por Servicios Sociales. Un sistema como el sanitario sí dispone de una definición de su objeto, la salud, pero esa definición es tan genérica (el pleno equilibrio físico, psíquico y emocional) que obtiene el mismo resultado que se critica a las definiciones de las Leyes de los Servicios Sociales: vale para demasiadas cosas. Sin embargo, el qué hacer cotidiano de los servicios de salud parece resultar más claro que en el caso de los servicios sociales.

Por otra parte, tengo mis dudas respecto a ese deseo tan reiterado de dejar de ser “el coche escoba” del resto de sistemas de protección. ¿Por qué es tan malo tener esa función? Una función que, por cierto, recae más en las organizaciones del tercer sector que en el propio sistema público. Parece que se asocia cumplir esa función de última red con una labor impropia de un sistema de protección “serio”. La verdad es que me recuerda a la pretensión del sistema sanitario en sus orígenes de no incluir determinadas patologías como las enfermedades mentales, la lepra o la tuberculosis.

¿Los servicios sociales tienen que renunciar a prestar su apoyo a quienes por cualquier irregularidad del sistema de protección social no acceden al sistema sanitario, educativo, de formación para el empleo? Ya se que no debieran producirse esas situaciones pero se producen. Y tal y como la inmigración ha puesto de manifiesto, aparecen nuevas situaciones que otros sistemas tienen dificultad para abordar, al menos, en sus momentos iniciales. Ha sido la acción de los servicios sociales la que ha dado protección a esas personas, las ha ayudado a circular por los vericuetos de los sistemas de protección y ha generado transformaciones en esos sistemas para que se generen los cambios necesarios en ellos para hacerse cargo de esas nuevas realidades.

Por otra parte, es cierto que los Servicios Sociales no pueden pretender tener una posición de privilegio en la mirada plural hacia las personas con problemas que trascienden las fronteras de los sistemas de protección. Pero no es menos cierto que este sistema de atención social es el más consciente de la necesidad de trabajar en coordinación, en red. Si se me permite el símil es el vecino que convoca la reunión de la comunidad pero no tiene que ser su presidente, ni asumir un papel de preponderancia sobre el resto. Los Servicios Sociales, en este sentido, creo que tienen que mejorar sus habilidades para liderar y trabajar en redes cuyos componentes son autónomos e independientes. Para ello, respetar al otro, esforzarse por entender su punto de vista, desarrollar la capacidad de expresar el punto de vista propio con claridad pero sin agresividad, ampliar las habilidades para el trabajo compartido y para la gestión de espacios comunes me parece clave. Las experiencias provenientes de la gestión por procesos pueden ser también de utilidad en ese recorrido.

domingo, 21 de junio de 2009

Escuela de Verano de Servicios Sociales en Almuñecar


El lunes pasado comenzó en Almuñecar la 14ª edición de la Escuela de Verano de Bienestar bajo el lema “Sistema Público de Servicios Sociales: cuarto pilar del Estado de Bienestar”. Organizadas por la Diputación de Granada con el apoyo de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Sanidad y Política Social, reune anualmente a casi 300 profesionales de los Servicios Sociales, principalmente de Andalucía. Juana María Rodiguez Masa (en la foto), actual Vicepresidenta Primera de la Diputación de Granada, ha formado parte de la organización de este vento desde su inicio.

He asistido lunes y martes y me he quedado con las ganas de continuar hasta el viernes. No sólo por lo agradable del lugar y el trato excelente que te prestan las personas que se encargan de la organización sino por el magnífico nivel de los contenidos de la Escuela. Habría que decir aquello de “excepto el taller titulado Cómo elaborar una Carta de Servicios en los Servicios Sociales Comunitarios”, ya que ese lo he impartido yo y no queda demasiado bien auto incluirme en una valoración tan elevada.

Del primer día, destaco la intervención de Esther Rovira, Subdirectora General de Programación y Evaluación del Instituto Catalán de Asistencia y Servicios Sociales (ICASS) presentó las líneas básicas de la ley de Servicios Sociales de Catalunya y el proyecto de sistema de acreditación de centros en el que están trabajando y que pretende incorporar el referente del modelo EFQM para subrayar la importancia de la gestión de calidad. Esperando que Esther me perdone la maldad, en demasiadas ocasiones contamos lo que vamos a hacer en lugar de lo que ya hemos hecho y creo que debemos invertir siempre ese planteamiento. Por otra parte, me parece excesivo incluir la referencia del modelo EFQM de excelencia en la gestión en un sistema de acreditación cuyo objetivo ha de ser, en mi opinión, fijar unos mínimos. Además, antes de exigir a los demás unos estándares tan elevados me parece necesario que la propia administración pública los cubra en los servicios que dependen directamente de ella y, por desgracia ese no es el caso ni en Catalunya ni en otros lugares de España.

Las tres intervenciones centrales del segundo día merecen un comentario. La primera de Ana Gómez Pérez, Directora General de Servicios Sociales y Atención a la Dependencia de la Junta de Andalucía se centró en la presentación de los ejes básicos de la nueva ley para la inclusión social que preve aprobar esta Comunidad Autónoma a comienzos de 2010. Subrayó que es una ley que regula la renta básica pero que pretende ser un instrumento más amplio ya que las prestaciones económicas no son suficientes para producir procesos de inclusión social, requiere de actuaciones complementarias. Para ello han diseñado otro eje basado en los convenios de inserción y un último que contempla la participación y aportación de otros sistemas de protección social. Aunque inició su intervención un poco encorsetada por el texto que había preparado, en poco tiempo se fue independizando de él y sacando la pasión que pone en su tarea. Me pareció especialmente interesante su alusión a la necesidad de que los Servicios Sociales Comunitarios asuman un papel de liderazgo en la coordinación de las intervenciones multidepartamentales.

Ese planteamiento generó un rico debate con otro de los ponentes y algunas otras personas del público. Fernando Fantova, el ponente a que aludía (recientemente nombrado Viceconsejero de Política Social del Gobierno Vasco), en un tono ciertamente provocador del debate y muy adecuado para la hora en que lo hizo, expresó su opinión contraria a que los Servicios Sociales hayan de asumir ese protagonismo. Su exposición se centró en subrayar la necesidad de que definir un objeto propio de los Servicios Sociales que los definan en positivo frente a los otros “pilares del Estado de Bienestar”.

Para no alargar demasiado esta entrada voy a dejarlo aquí, pero continuará.

sábado, 13 de junio de 2009

¿Qué es el coaching?

El uso de palabras anglosajonas cuando se habla en castellano me produce una sensación bastante irritante. Si además uno no sabe que diablos quiere decir la palabrita ni te cuento. "Coaching" es uno de esos conceptos que no ha encontrado traducción afortunada al castellano y que seguimos utilizando una y otra vez. Al margen de que en la época de la censura probablemente no hubiera pasado la aprobación de tan castos señores, cuando uno dice que hace coaching más que explicar la lías. Si la persona con la que conversas no sabe de que va el asunto puede pensar que te dedicas a cualquier perversión. Claro que si para arreglarlo tratas de clarificarle el asunto explicándole que hay un "coach" y un "coachee" la próxima vez que te vea seguro que cruza de acera.

Mientras encontramos una buena alternativa seguiré utilizando el palabro. Todo esto viene a cuento para comentar el libro "Prácticas de coaching" (repito que no hay que buscarlo en la sección de sexología) en el que Viviane Launer y Sylviane Cannio realizan una presentación rigurosa y amena de esta práctica. Lo que hace especialmente singular el libro es que se desarrolla en torno a la presentación doce casos reales de coaching. Tras una sucinta presentación del caso y de los aspectos más significativos de las sesiones realizadas, las autoras explican el sustrato conceptual y teórico que ha utilizado, permitiendo así una aproximación muy aplicada.

Utilizando la guía que aparece al final del libro os traslado una breve definición de cada caso y de las técnicas comentadas en su desarrollo:

1. Ana quiere alcanzar un mejor equilibrio en la vida: metáfora, límites, posiciones de vida y reenfoque.

2. Enrique desea gestionar mejor sus emociones: Índice de la conciencia, emociones, meta-modelo, equivalencia concreta de un valor y espiral positiva.

3. A Juan no le gusta vender: Valores y niveles lógicos, etapas del aprendizaje de Bateson.

4. Arnau ya no encuentra su lugar en su ONG: Liderazgo, cambios de tipo uno y dos, triángulo dramático, evaluación 360º y motivación.

5. Sandra quiere afrontar la compra de su empresa: Resistencia al cambio y proceso de duelo, risa del ahorcado, obligación doble, intención positiva.

6. Fátima necesita ganar confianza para dejar de temer a su jefe: estados del yo, transacciones y anclaje.

7. Carian tiene que aprender a decir no: Contrato, impulsores, asertividad y estratagemas.

8. Marco quiere salir a flote: Demanda simbiótica, rueda de Hudson, confusión de niveles lógicos y grados de autonomía.

9. Celilia quiere establecer sus prioridades, Guión de vida, condición de formulación de un buen objetivo.

10. Fran quiere encontrar un nuevo empleo: Demanda subyacente, creencias, sentimientos parásitos y calibración.

11.Coaching de equipos para trabajar en mutua colaboración: Etapas de un equipo, gestión del proceso de comunicación, cultura de empresa y reuniones delegadas.

12. Recentar las actividades: Enfoque sistémico, dos hemisferios del cerebro y las herramientas correspondientes. modelo DAFO, análisis de la competencia, tipología de los roles grupales de Belbin, constelaciones familiares y de organización, teoría organizacional de Berne (TOB).

sábado, 6 de junio de 2009

Influencia positiva (y 4): recompensas, responsabilidad y ambiente



Con esta entrada doy por concluido la serie dedicada al libro Influencia Positiva de Kerry Patterson y colaboradores. Si en post anteriores hablamos del dominio personal y del dominio social, en esta nos centraremos en lo que Patterson denomina dominio estructural. Como en las ocasiones anteriores este dominio tiene dos vertientes, la motivación por un lado y la habilidad por otro.
Desde la perspectiva de la motivación, el dominio estructural nos lleva a la política de recompensas y la exigencia de responsabilidades.

“La historia de las recompensas bien intencionadas que inadvertidamente salen mal son innumerables. La causa principal de la mayoría de estas debacles es que los individuos tratan de influir sobre comportamientos mediante el empleo de recompensas como su primera estrategia motivacional. Cuando se lleva a cabo un esfuerzo bien equilibrado, las recompensas están en tercer lugar. En primer lugar, los maestros de la influencia se aseguran de que los comportamientos vitales se vinculen con la satisfacción intrínseca. Después, ponen en línea el apoyo social. Revisan dos veces ambas áreas antes de escoger finalmente las recompensas extrínsecas para motivar el comportamiento”.

Sobre esta idea central se articulan algunas otras aportaciones que me parecen interesantes:

- “El Dr. Lepper descubrió que recompensar a las personas por participar en una actividad que ya es satisfactoria puede operar contra usted. En lugar de aumentar la frecuencia de la actividad, una vez que se retira la recompensa, los sujetos pueden reducirla”.
- “No utilice los incentivos para recompensar el fracaso de su intento de incrementar la motivación personal y social”.
- “Tenga cuidado de asegurarse de que las recompensas lleguen de manera oportuna, sean gratificantes y estén claramente asociadas con los comportamientos vitales”.
- “Cuando se trata de ofrecer recompensas extrínsecas, éstas, por lo general, no tienen que ser muy grandes (…) Si usted hizo su trabajo por motivos tanto personales como sociales, los premios simbólicos asumen un enorme valor. Si no lo hizo, las recompensas extrínsecas pueden convertirse en una fuente de ridículo y cinismo”.
- “No espere hasta que las personas obtengan resultados fenomenales: recompense las pequeñas mejoras de comportamiento”.
- “Recompense comportamientos y no sólo resultados”.
- “Con mucha frecuencia las personas son tan poco conscientes del mensaje que envían que inadvertidamente recompensan el comportamiento equivocado. (…) Los maestros de la influencia continuamente observan y recompensan comportamientos que apoyan los procesos valiosos”.
- “Cuando los comportamientos no están funcionando observe de cerca sus recompensas. ¿Quién sabe? Su propio sistema de incentivos puede ser la causa del problema”.
- “El castigo dista de garantizar el efecto benéfico del refuerzo positivo (…). Del castigo usted ignora lo que va a obtener”.
- “La falta de castigo para las infracciones rutinarias envía un fuerte mensaje a través de la organización. (…) Si usted no está dispuesto a luchar hasta el fin cuando las personas violan un valor central (tal como dar su mejor esfuerzo), ese valor pierde su fuerza moral dentro de la organización

Para finalizar, Patterson se detiene en la importancia que el ambiente tiene en el comportamiento de las personas y en la posibilidad de que cambie. En esta dirección subraya cómo el propio entorno o ambiente físico es un factor de influencia que frecuentemente infrautilizados o ignoramos. Otro elemento del ambiente que destaca es el de la información que circula. “Los genios de la influencia –afirma Patterson- entienden la importancia de una corriente de información exacta y hacen su mejor esfuerzo para asegurarse de que sus estrategias se enfocan en los comportamientos vitales con base en información visible, oportuna y exacta que apoye sus metas”.

domingo, 31 de mayo de 2009

Innovación y responsabilidad social: el "Teaming"

Ayer recibí un correo de Jil van Eyle, un desconocido para mi. Incluía un link al video de presentación de algo que se denomina Teaming y solicitaba mi opinión y mi ayuda para difundirlo. La mente humana tiene sus singularidades y una de ellas es llevarnos a emitir juicios sobre las cosas antes de que ocurran, incluso antes de disponer de cualquier información fundada sobre ellas. En mi caso pensé en una estrategia de marketing para algún producto relacionado con la gestión de equipos. La experiencia y el aprendizaje me han llevado a comprender que esos juicios nos sirven en ocasiones para evitar peligros pero la mayoría de las veces nos limitan las posibilidades de encontrar y experimentar cosas nuevas. Así que, con cierto temor de desatar algún virus informático destructivo, pinché en el link.

Tras unos breves instantes de presentación apareció el rostro de Jil. Su expresión me tranquilizó. El lenguaje no verbal que transmite nuestro rostro emitía en su caso buenas vibraciones. De nuevo juicios sin mucho fundamento pero, en esta ocasión, me animaron a seguir escuchando que es esto del Teaming. Indagando en la red he encontrado que Jil es Holandés residente en Barcelona. Tiene dos hijas, una de las cuales nació con hidrocefalia lo que transformó la vida de Jil:

"Comparto el mensaje de que conseguir los sueños es posible, y siempre se puede
salir de cualquier crisis, hablando sobre el hecho que el Teaming, después de
luchar muchos años ya se ha convertido en un movimiento internacional y que todo
esto ha nacido gracias a los graves problemas de salud de mi hija".
Como muchas grandes ideas, el Teaming es algo simple. Consiste en micro donaciones de las personas de una organización. Todas ellas se juntan en una cuenta que esas personas o su organización abren al efecto y el equipo de personas que ha participado decide en qué y cómo emplearlas. Junto a la propia acción de ayudar a un proyecto u organización de carácter social, el Teaming fortalece la responsabilidad social colectiva y contribuye a "hacer equipo". La propia empresa puede sumarse a la iniciativa (debe diría yo) haciendo una aportación más significativa.

Los detalles del Teaming, cómo funciona, ejemplos de experiencias ya en marcha, formatos de documentos para facilitar su puesta en marcha y bastantes cosas más se pueden encontrar en la página web http://www.teaming.info/. Echarle una mirada, siento que merece la pena. También hay un libro publicado por RBA con el título de "Teaming. Trabajar en equipo para un mundo mejor". El libro está prologado por el que fue entrenador del F.C. Barcelona, Frank Rijkaard.

sábado, 23 de mayo de 2009

La motivación, el coaching y los burros


John Whitmore, uno de los autores de referencia en el ámbito del coaching plantea, en su libro "Coaching: El método para mejorar el rendimiento de las personas", que "la estrategia del palo y la zanahoria es un motivador persuasivo. Pero si uno trata a las personas como borricos, ellas actuarán como tales". Me parece una sugerente reflexión. Queremos que las personas pongan lo mejor de si mismos en la organización para la que trabajan. Pretendemos que se impliquen y aporten al proyecto como si fuera suyo y para ello... les tratamos como a borricos.

Whitmore plantea como alternativa un enfoque basado en el coaching. En este libros explica de manera breve pero completa qué es el coaching, las fases principales que caracterizan una intervención de coaching y diversas aplicaciones o desarrollos de este estilo de trabajo. Voy a detenerme brevemente en el apartado dedicado al feedback. El autor plantea cinco niveles o tipos de feedback. El primero es el que considera menos útil y el último lo valora como el más productivos:

Nivel 1: Critica personalizada: Usted es un inútil.

Nivel 2: Comentario evaluativo: Este informe no sirve de nada.

Nivel 3: Proporciona información pero no genera autonomía: El contenido de su informe era claro y conciso, pero su desarrollo y presentación no eran los apropiados para sus lectores destinatarios.

Nivel 4: Da autonomía pero permite una respuesta neutra y poco productiva: ¿Qué piensa del informe?

Nivel 5: La respuesta a las preguntas hace que el propio autor del informe de un descripción detallada y no evaluadora del mismo. Se ve obligado a pensar y comprometerse para responder a las preguntas, identificando por sí mismo algunas vías de acción para mejorar su desempeño: ¿Cuál es el propósito esencial del informe? ¿en que medida piensa que este borrador logra eso? ¿cuáles piensa que son los otros puntos que debería destacar? ¿a quién ve como lector destinatario? ....

Termino con otra cita de ese mismo capítulo que me parece suficientemente expresiva por si misma: Los sistemas de evaluación son comunes, impopulares, restrictivos y se abusa de ellos, pero son necesarios. En una cultura orientada al aprendizaje -no a la culpa- pueden ser muy beneficiosos para todos los interesados. Sin embargo, cuando categorizan solamente el desempeño pasado y no el potencial futuro, o cuando juzgan en lugar de describir, no benefician a nadie.

domingo, 17 de mayo de 2009

Crónica de las Jornadas de Innovación y Excelencia en las Administraciones Públicas de Cambrils



Finalizaron las primeras Jornadas de Innovación y Excelencia en las Administraciones Públicas organizadas por el Ayuntamiento de Cambrils y lo hicieron con éxito tanto en la convocatoria (se colgó el cartel de “no hay entradas”) como en el nivel de las intervenciones. La inauguración corrió a cargo del Alcalde de Cambrils y del Consejero de Hacienda de la Generalitat de Catalunya, Antoni Castells, quien más allá de una intervención puramente protocolaria dejó algunas frases para recordar: la crisis convierte en imprescindible lo que antes era sólo conveniente. Centrando sus palabras en la crisis económica subrayó como ésta ha hecho evidente la importancia del papel del Estado en la sociedad actual. Una importancia que se traduce en medidas para salir de ella y paliar sus consecuencias pero también en la necesidad de mejorar la propia competitividad y productividad de las administraciones públicas a fin de predicar con el ejemplo y responder a las exigencias de la sociedad a la que sirven.

El programa lo inició Carles Ramió, Director General de la Escuela de Administración Pública de Catalunya. Un ponente brillante y seductor que no necesitó de nada más que su presencia y su palabra para mantenernos prendados de su hilo argumental y dejar uno de los mejores sabores de boca de las Jornadas. Aunque lo que más durará en nuestra memoria sean sus metáforas con el alcohol y la rótula como estrellas, algunas de sus ideas más significativas para mi fueron:

- La gestión pública requiere de un alto nivel de competencia técnica ya que ha de afrontar nuevos retos complejos: la gestión de redes, la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación y la participación ciudadana.
- Se ha producido una “infantilización del directivo público” que todo lo tiene que consultar con un superior. Utilizando las palabras de Ramió, en la administración hay mucha gente en puestos de mando pero la mayoría no manda nada, todo se consulta con otro que manda más y al final es el Alcalde o el Secretario General el que toma todas las decisiones con el efecto cuello de botella que eso supone.
- Apuesta por el modelo de agencias ejecutivas pero subraya que eso ha de implicar la existencia de una “entidad principal” que controle y planifique a la agencia. En la práctica lo que está ocurriendo es que las agencias ejecutivas asumen también su propio control y planificación.
- Innovación supone explorar y aceptar el primer error que toda exploración puede generar. Pero es el único camino. Copiar no funciona. Siempre es distinta la cultura política, la cultura organizativa o el capital social. Podemos aprender mucho de otros, pero la pura copia nunca tiene éxito.
- Ante el dilema primero modernizo o primero informatizo, Ramió concluye que si nos lo planteamos en una organización sectorial y con objetivos muy concretos puede funcionar la inversión en tecnología como motor del cambio. Si esas condiciones no se dan es tirar el dinero, primero hay que modernizar.
- La relación privado – público es una clave del futuro pero ha de plantearse sobre bases adecuadas. No sirve el simplismo de que todo lo privado es mejor que lo público. Hay ámbitos en que la gestión siempre ha de ser privada.

Antonio Díaz, Director-Coordinador del Área de Estudios, Estrategias y Formación de la FEMP nos habló de la administración inteligente, título de una obra muy interesante que el mismo coordinó junto a Eloy Cuellar. Sus propuestas para impulsar esa nueva administración fueron:
- Mirada inteligente
- Sentido práctico
- Tener proyecto
- Disponer de un sistema de gestión
- Voluntad y energía para actuar (liderazgo y equipos)
- Capacidad de aprendizaje
- Productividad y resultados
- Transparencia y ética

Terminó citando a J.A. Marina: “Las ciudades inteligentes son aquellas que aumentan las posibilidades vitales, económicas y culturales de la ciudadanía”.

A continuación una mesa redonda abordó la relación entre políticos y técnicos, con la singularidad de contar con la participación de dos concejales que anteriormente han sido técnicos (Enric Giner de Esplugues de Llobregat y Anna Peláez de Cambrils), además de Ramió y el propio Antonio Díaz que ejerció de moderador.

Después de la comida asistimos a la presentación de siete buenas prácticas, variadas e interesantes aunque resultó una sesión demasiado larga y sin descanso alguno. Los ayuntamientos de Barcelona, Madrid, Cambrils, Tarrasa, el Cabildo Insular de Tenerife y el Instituto Vasco de Administraciones Públicas nos mostraron como el cambio, la modernización, la innovación y la excelencia son ya una realidad en muchas de nuestras administraciones públicas.

El viernes, Joan Ramón Alabart, Profesor titular de la Universidad Rovira i Virgili, nos presentó su diccionario de competencias del liderazgo, articulado con el enfoque del liderazgo sin cargos. Esto es, hay un nivel básico de competencias de liderazgo que han de poseerlas cualquier persona de la organización. Otro nivel será el del liderazgo de equipos y finalmente un liderazgo transformacional con una perspectiva global de la organización. Su amena presentación incluyó varios videos, uno de los cuales utilizaba la experiencia de Kiran Bedi, directora de una cárcel en la India que revolucionó totalmente la forma de afrontar el trabajo de esa organización. Merece la pena verlo.

Siguió la mesa redonda que yo “animaba” en el que se trataron los temas que planteé en otro post. Tras una pequeña pausa, Enric Brull, Jefe de Servicio de Gestión estratégica y Calidad de la Diputación de Tarragona, disertó sobre la gestión de los resultados en las administraciones públicas, un tema árido pero de gran trascendencia que Enric supo presentar con rigor y amenidad. Cerraron las jornadas cuatro gerentes (Esplugues de LLobregat, Catarrosa, Reus y Tortosa) que debatieron sobre el modelo gerencial.

Y entre medias hubo oportunidad de encontrase con amigos y disfrutar de Cambrils, aunque el tiempo no acompañó todo lo que hubiéramos deseado. Unas magníficas jornadas que esperamos vuelvan a repetirse dentro de dos años. Enhorabuena para Anna, Dolors, Cesca, Sonia y todas las personas del Ayuntamiento de Cambrils que las han hecho posibles. Parafraseando una frase célebre en las fiestas de San Fermín, ya queda menos para las segundas.

lunes, 11 de mayo de 2009

Gestión de las personas en la administración


El próximo jueves comienzan las primeras Jornadas de Innovación y Excelencia en las Administraciones Públicas que organiza el Ayuntamiento de Cambrils. Como aperitivo asistiré a la final de la Copa del Rey de fútbol entre el F.C. Barcelona y el Athletic de Bilbao rodeado de catalanes. Una experiencia singular, sin duda.

Ya expliqué el programa de las Jornadas en otro lugar así que no voy a repetirme. El viernes, a las 10:15, modero una mesa redonda sobre gestión de las personas en la administración. Participan en ella Beranbé Palacín, Director General de Contratación y Seguridad Ciudadana y Delegado de Calidad del Ayuntamiento de Logroño. Ramón Rodriguez, Director de la Escuela de Concejales y Manuel Serrano, Jefe del Servicio de Calidad y Modernización del Ayuntamiento de Málaga.

Este es el guión que voy a utilizar:

ÁREA TEMÁTICA “La selección”

- Si os parece os propongo comenzar por el principio, por los sistemas de selección de las personas que pasan a formar parte de la administración pública. ¿Cuál es vuestra opinión? ¿Son tan malos como se les atribuye?

- ¿Realmente la legislación constriñe tanto como se dice? A veces tengo la impresión de que es una excusa casi perfecta para no innovar, explorar y arriesgarse en la búsqueda de nuevos caminos dentro de los márgenes de la Ley. Cuál es vuestra opinión.

- Quizás ya se ha mencionado pero ¿cómo veis la acción sindical en esta materia? No suelen facilitar esa labor de búsqueda de nuevas formas de seleccionar más adecuadas a los objetivos de una administración pública moderna, pero puede que sea su labor o, al menos, una forma de entender su labor.

- Sin embargo ¿es razonable que, de hecho, tengan casi capacidad de veto?

ÁREA TEMÁTICA “El desarrollo de las personas”

- Si os parece vamos a cambiar de “tercio”. Ya tenemos a las personas seleccionadas como empleados públicos. En vuestra opinión ¿cuáles han de ser las calves para facilitar y promover el desarrollo personal y profesional de esos empleados públicos?

- Lo más socorrido cuando hablamos de desarrollo de las personas es la formación. Sin embargo ¿no os parece que la formación que se ofrece está poco vinculada a los objetivos estratégicos de la organización?

- Además, en mi opinión, se utilizan metodologías poco basadas en la experimentación por parte de los alumnos y sólo se evalúan (cuándo se hace) sobre la base de las opiniones de los alumnos, obviando la consecución de los objetivos de aprendizaje incorporado a la práctica. ¿Qué opináis vosotros?

ÁREA TEMÁTICA “Motivación”

- Otro de los tópicos en relación con la gestión de las personas de la administración pública es que están poco motivados (siendo optimistas) ¿compartís esa opinión?

- Personalmente opino que a las personas no se las motiva ni en la administración pública ni el la empresa privada. Cuando se intenta se generan efectos perversos. Sin embargo, lo que sí creo que se puede hacer es generar un entorno organizativo que facilite y potencia la automotivación de las personas. No se si compartís este punto de vista.

- En todo caso, que aspectos señalaríais como claves para facilitar o promover la motivación e implicación de las personas en la administración pública

ÁREA TEMÁTICA “El reconocimiento”

- Parcialmente vinculado con la motivación tenemos otro ámbito de interés “el reconocimiento”. Curiosamente, en la administración pública, en la que todo el mundo es, o debiera ser, consciente de las limitaciones de un reconocimiento económico (no es fácil concretarlo de manera que permita discriminar y, en todo caso, tampoco alcanzaría cantidades realmente significativas) en seguida se cuestiona cualquier otro tipo de reconocimiento sobre la base de “muy bonito pero ¿de dinero qué?”. ¿Cuál es vuestra opinión sobre este asunto?

- Por volver al ámbito económico ¿veis posible una retribución variable en la administración pública que no suponga un complemento retributivo generalizado?
¿Y conveniente?

ÁREA TEMÁTICA “La evaluación del rendimiento”

- El tema anterior nos lleva con facilidad al de la evaluación del rendimiento. Aunque ya se venía planteando hace tiempo, el EBEP ha puesto en la agenda el tema, sin embargo, me parece que para plantearse ese tipo de evaluación hace falta realizar antes un recorrido que muy pocas administraciones han, tan siquiera, iniciado. ¿Cuál vuestra opinión sobre este tema?


ÁREA TEMÁTICA “El procedimiento sancionador”

- Quisiera plantear un tema que casi me atrevo a calificar de “tabú”. Parece que en la administración pública ni matando al alcalde y, además, en público, se puede despedir a un empleado público. Evidentemente no creo que esta alternativa sea la más adecuada para la inmensa mayoría de los problemas que la administración tiene pero, hay que reconocer el fuerte factor desmotivador que supone tener a personas, no sólo que no trabajan, sino que hacen ostentación de ello, sin que pase nada. Es más, que sigan cobrando igual que otra persona fuertemente implicada. ¿No se puede hacer nada o no se quiere hacer nada? ¿Cómo lo veis?