jueves, 16 de octubre de 2008

Cuerpo, emocionalidad y lenguaje: la biodanza


Este fin de semana he participado en una sesión de biodanza. Básicamente consiste en realizar una serie de movimientos a modo de danza siguiendo la música que la persona que facilita la sesión considera más adecuada. Los movimientos son básicos y sencillos y buscan conectarnos con diferentes estados emocionales. Durante la sesión de biodanza no se debe hablar ya que uno de sus objetivos es "hacer callar nuestra mente" para conectarnos más directamente con nuestro cuerpo y nuestras emociones. Esta forma de trabajar la desarrollo el psicólogo y antropólogo brasileño Rolando Toro.

En palabras de Marianela Van Grieken, la facilitadora de este taller, esto es la biodanza:

Es un sistema de desarrollo personal que combina: música, movimiento y emoción. En contacto con tu cuerpo, en una vivencia generada por la música, el movimiento y por la emoción que surge, tendrás la oportunidad de reconocer y disfrutar la vida que hay dentro de ti, expresada en tu propia vitalidad, sexualidad, creatividad, afectividad y en tu capacidad para conectarte con tu entorno. La biodanza te ofrece un espacio para relajarte, para ser tú mismo, para disfrutar y expandirte como persona en un ambiente protegido y nutridor. La biodanza contribuye a aumentar la resistencia al stress, a elevar la resistencia inmunológica y a estimular las funciones neurovegetativas.

Mi conexión con la biodanza ha tenido su origen en mi formación como coach ontológico. Desde este enfoque del coaching se entiende que cuerpo, emoción y lenguaje son tres facetas de nuestra vida enormemente relacionadas. Cuando en el ámbito del lenguaje, de lo racional, nos invaden ideas depresivas esto tiene una manifestación corporal y emocional. Así mismo, una emoción de tristeza profunda afecta a nuestro cuerpo y hace que nuestros pensamientos se tiñan de ese mismo color. Esta interrelación nos abre una posibilidad muy poderosa de fluir, de movernos de un estado emocional que nos limita a otro que nos abre posibilidades. La biodanza nos muestra un camino para incidir en nuestra corporalidad y nuestra emocionalidad y, a través de ellas, ayudarnos a situar nuestros pensamientos, nuestro lenguaje en unas coordenadas distintas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

soy una biodanzante desde hace diez años,actualmente alumna de la escuela
modelo de ROLANDO TORO en CHILE.BIODANZA es la danza de la vida
donde aprendez a entrar en contacto
consigo mismo y con los demás ,te llena la vida y eres más feliz con el contacto del grupo. Si puedes practicarla hazlo que no te arrepentiras.Una cosa importante ROLANDO TORO ES CHILENO.

Enrique Sacanell dijo...

En efecto es chileno. Te agradezco la corrección y me disculpo con los chilenos.
Hace unas semanas tuve oportunidad de participar en una sesión de biodanza con Rolando como facilitador y fué magnífico.