martes, 13 de mayo de 2008

El poder de los relatos

Hace tiempo descubrí por experiencia propia que si quieres que un mensaje llegue a otras personas no es necesario que les abrumes con datos, ni que les inundes de razonamientos. Resulta un instrumento mucho más poderoso una imagen llamativa o un relato que conecte con el auditorio. Si logras que alguien se quede con esa imagen o con esa historia es muy probable que, asociado a ese recuerdo, se pueda llevar mucho más contenido que mediante cualquier otro método. Un buen maestro en mis andanzas formativas como coach lo resumió con una frase que no olvidaré "emociónales".
Todo esto viene a cuento del libros de Antonio Nuñez que he leído recientemente. Su título es toda una tésis "¡Será mejor que lo cuentes! Los relatos como herramienta de comunicación!". Un libro interesante y ameno que os recomiendo, en el que afirma, por ejemplo:
  • “La carga emocional de los relatos capta mejor nuestra atención que la simple información, haciendo que aprehendamos el sentido de los acontecimientos de una manera más rápida y profunda que los mensajes asépticamente informativos.”
  • "Una metáfora proyecta una estructura conceptual de algo que ya conocemos en otro algo que desconocemos".
  • "Uno de los errores más frecuentes cuando creamos relatos para nuestro entorno laboral es dejarnos llevar por la necesidad de reflejar nuestro conocimiento del tema o nuestro esfuerzo de preparación".
  • "En un relato siempre mandan sus usuarios".
  • "Es literalmente imposible contar un relato y no revelar parte de ti. Pero cuando logramos comunicarnos mediante uno bueno, somos más persuasivos que nunca".

Son muchos los aspectos que destacaría pero quizás uno que me ha resultado especialmente interesante es su planteamiento de que nuestra identidad, esto es, la forma en que nos sentimos a nosotros mismos, la manera en que nos contamos nuestra propia vida es en si misma un relato. Un relato que se modifica al escuchar otros relatos ("son los relatos de los demás los que nos ayudan a construirnos a nosostros mismos cada día"), lo que nos lleva de nuevo a la idea del cambio. No somos sino que nos hacemos. No hay una forma de ser que se solidificó un buen día y ya marca ineludiblemente nuestro futuro. Ese no deja de ser otro relato que nos contamos, un relato que nos limita. Que nos encierra en el pasado, frente a otra manera de contarnos a nosotros mismos abierta, interactiva con los demás, en la que podemos seguir siendo protagonistas de nuestra propia vida. Sin duda, este relato me gusta, me enriquece mucho más. Antonio Nuñez concluye con rotundidad: "La clave de nuestra felicidad y la de los demás depende de cómo nos contemos a nosotros mismos y contemos nuestra realidad".

Otro planteamiento interesante derivado del anterior es el que nos presenta las religiones, las ideologías, las cosmovisiones, las tradiciones, como grandes generadoras de relatos que han nutrido las vidas de la humanidad. Sin embargo, "la globalidad, virtualidad y aceleración han empobrecido hasta tal punto las clásicas fuentes de materiales narrativos que tenemos que buscar otras para encontrar relatos ricos en sentido vital". Y aquí aparecen los medios de comunicación, la telerrealidad, internet, los juegos en red, "second life", los blogs,..... Se detiene poco Antonio en hablar sobre lo que hemos podido perder con ese cambio. Más bien lo da como un hecho sobre el que no merece la pena disertar. Sin embargo, sí subraya cómo las nuevas tecnologías, sobre todo Internet 2.0, al favorecer la ineteractividad y el dialogo, democratiza la difusión de los relatos. Ya no están en manos de los grandes medios de comunicación de masas, ahora "el que tiene el mejor relato gana", aunque sea un blogger desconocido. Quizás se deja llevar en exceso por una visión optimista de la red, pero en todo caso es una aportación que me parece enormemente sugerente.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Enrique,
Me sumo a que el relato y la metáfora son una forma más efectiva y emocionante de la comunicación.
Yo plantearía que el necesita información pida/busque/reciba ... que sepa localizarla y aprehenderla.
Pero a los que nos toca persuadir, modificar comportamientos y tenemos el privilegio de que tenemos quien nos "escuche" ... ¿qué mejor podemos hacer que "emocionarles", que abrirles a la "posibilidad de"?

Interesante blog.
Andoni A.

Anónimo dijo...

Estimado Enrique, desde spri un fuerte animo en este inicio de tu blog, que seguro nos será muy util.
Ines y Enrique

Anónimo dijo...

Enrique.
Tus amigos de la DIG garantizan que la conferencia que nos ofrecistes el mes pasado es un claro ejemplo de "emocionarles".Las encuestas destacan tu participación. Suerte en tu nuevo camino.
Jon e Iñaki.

Enrique Sacanell dijo...

Andoni, parece que das por supuesto que hay quien tiene quien le "escuche" independientemente de qué y cómo se lo diga. Seguro que compartes conmigo que hoy ya nadie tiene esa garantía, ni las iglesias, ni los partidos, ... ni las televisiones. Así que si no se emociona no durarán mucho los escuchantes. Otro tema interesante para debatir es la via de emocionar que han adoptado los medios de comunicación al volcarse en la telerrealidad, los escnadolos, el morbo,....

Enrique Sacanell dijo...

Gracias amigos.

Iñaki dijo...

Enormemente sugerente. Hasta Jesucristo se valía de las parábolas para hacer llegar su mensaje. Y que buena herramienta son los blogs para seguir escribiendo nuestro relato de forma abierta e interactiva. Pensaré en las ideas de este post cuando tenga que preparar la próxima presentación. Gracias por compartirlas.

Saly Duque dijo...

Apostar por los relatos abiertos, que no limiten, que integren y que se escriban en clave positiva.