jueves, 31 de marzo de 2011

Coaching político: una herramienta para engrandecer la acción politica

El curso sobre Coaching Político, organizado por la Escuela Europea de Coaching e impartido por Juan Vera, me ha puesto hiperactivo. Incluso he creado un grupo en LinkedIn para compartir reflexiones, debates y experiencias sobre este tema.

El Coaching político no es un tipo diferente de coaching, lo que lo diferencia es el tipo de persona a que se dirige, personas que desenvuelven su actividad en entornos políticos. El primer entorno que a todos nos viene a la cabeza es el de la actividad politica que desarrollaba los partidos políticos y las personas elegidas en unas elecciones o nombradas por estos. Sin embargo, también son entornos políticos en los que se mueven los miembros de la Junta de un Colegio Profesional, por ejemplo, o el equipo rector de una Facultad o Universidad.

Puede que haya quien piense que esas realidades no son tan diferentes de la que vive un directivo o directiva empresarial cualquiera. Quizás no sean esenciales, pero si hay aspectos que diferencian a unos y a otros. Por mencionar algunos, en los entornos políticos se maneja un lenguaje diferente al empresarial que es necesario tener presente. Así, en el marco empresarial la eficiencia es una máxima clara e inequívoca, sin embargo, cuando ese planteamiento se trata de llevar a la acción publica choca con realidades diferentes: el "tempo"político, la influencia de la opinión pública, los procedimientos legales,...

La Gestion de entorno, la necesidad de alianzas para llevar adelante los proyectos tiene así mismo una clara singularidad en los entornos políticos. La diferente perspectiva que puede tener quien accede a un puesto de responsabilidad politica respecto a quienes le han elegido en el partido y a quienes le han votado entre la ciudadanía, genera también contextos de coaching muy específicos.En este marco se desarrollan conversaciones en torno a aspectos que son singulares del coaching político: decepción ante la traición de los leales, sensación de impotencia para llevar adelante los proyectos que uno desea, duda entre lo que uno cree que hay que hacer y lo que el partido político al que quiere ser fiel le pide que haga,...

Pero, mas allá de los aspectos técnicos, para mi hay una diferencia que tiene que ver con el objetivo del coaching, con su sentido. Veo al coaching político como una manera de contribuir a engrandecer la politica, de transformar la forma actual de hacer politica para enriquecer así la sociedad y los valores de la democracia. Y esto la verdad es que me apasiona. Por eso este curso me ha llegado tanto, Juan Vera lo ha situado precisamente en ese marco y con ello me ha conectado con los valores que me llevaron en su momento al compromiso social y político y, luego, al compromiso con la transformación de las administraciones publicas. Tengo la sensación de haber conectado profundamente mi actividad profesional con mis valores, de haber encontrado un sentido profundo a lo que hago.

Al objetivo de contribuir a transformar nuestra administración publica para hacerla más efectiva y más estimulante para trabajar en ella, se une ahora el deseo de aportar a la politica y a los políticos de cualquier ideología las herramientas del coaching para engrandecer su función social.

1 comentario:

robertoC dijo...

Me ha encantado la valoración que haces en cuanto a la capacidad del coaching de engrandecer la política. Creo que la actividad política tiene enormes carencias en muchos ámbitos que se pueden mejorar a través del coaching: no hay empatía, ni siquiera se trata de escuchar al "otro", no se buscan acuerdos, es una pelea constante de unos contra otros, en lugar de trabajar los unos CON los otros. Y no me refiero solo a diferencias ideológicas entre partidos. Así es imposible atraer a la ciudadanía para que se implique mínimamente en la "res publica".

Hay una frase que escribió Juan Carrión en sus "culturas innovadoras 2.0" que dice algo así como que los partidos políticos, curiosamente, son la institución menos democrática que existe. Y no va muy descaminado.

Lo bueno es que ya hay herramientas como esta para empezar a cambiar las cosas. A ver si vamos notando los cambios.