domingo, 8 de febrero de 2009

Entre el juego y la PNL

Iba a escribir de nuevo sobre la influencia pero ojeando la prensa he encontrado un par de artículos que han cambiado mi foco de atención. Uno lo firma Xavier Guix en El País Semanal bajo el título “Jugar no es solo cosas de niños”. La idea central que quiero subrayar aquí es la relación del juego con el cambio. El juego desborda la rigidez, los comportamientos automáticos, para situarnos en un espacio de creatividad y de innovación. Con el juego pasa como con el hablar. Si uno dice que se pasa el día hablando es muy probable que quienes escuchan le vean como una persona poco productiva que pierde el tiempo charlando con los demás. Sin embargo ¿cuantas de nuestras actividades se realizan al margen de una conversación? Hablamos para pedir, para evaluar, para acordar, para negociar, para revisar, para coordinar, para compartir, para realizar actividades entre varios, para consultar,…. Y qué poco cuidamos nuestras habilidades para un conversar efectivo.


Imaginaros que impresión causaría si dijéramos que “hoy he estado toda la mañana jugando en la oficina”. Pero, curiosamente, si nosotros y nuestras organizaciones nos diéramos ese espacio de vez en cuando nos sorprenderíamos con la alta rentabilidad que conllevaría. Rentabilidad al contribuir a mejorar la relación de equipo, el sentido de pertenencia. Rentabilidad al abrir espacios para la innovación tan deseada hoy en día. Rentabilidad al desarrollar el lado emocional de nuestra organización, cada día más necesario para lograr una ventaja competitiva.

El otro artículo lo firma Borja Villaseca en El Pais Negocios con el título “El arte de trabajar en positivo”. El núcleo del artículo se orienta a presentar la Programación Neurolingüistica (más conocida como PNL) como una ayuda para los directivos. Más allá del contenido, me parece destacable el hecho de que aproximaciones que hasta hace bien poco eran consideradas heterodoxas, cuando no esotéricas, como la PNL, el coaching o el juego, van adquiriendo un reconocimiento que las sitúa en las páginas especializadas de medios de gran difusión como El País. Una muestra de esta evolución la aporta una de las personas citadas en este último artículo. Julián Trullén, director de Madrid de Tea-Cegos Deployment nos confiesa que “siempre he sido muy escéptico, pero hace dos años (…) empecé a interesarme en la PNL” y, por lo que nos cuenta, ha descubierto su potencialidad. Quizás dentro de poco encontremos a altos directivos explicando cómo la incorporación del juego en sus equipos ha ayudado en su transformación.

Termino con una cita recogida del artículo de Guix y atribuida a Elbert Hubbard:

"No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá vivo de ella"