sábado, 20 de septiembre de 2014

Las meigas y las conversaciones difíciles

Meiga es el nombre que se daba en Galicia a las brujas o hechiceras. Los gallegos tienen un dicho al respecto: "Existir non existen, mais habelas hailas". Me ha venido esto a la cabeza en el proceso de elaboración del libro sobre las conversaciones difíciles en el que estoy inmerso.

Os preguntaréis, con razón, cuál es la conexión entre una cosa y la otra. La cuestión es que no existe una definición que permita identificar una conversación difícil al margen de la persona que la tiene que mantener y de su contexto. Lo que hace que una conversación sea difícil no es su temática, sino lo que hablar de esa temática supone para la persona que la ha de mantener. Vamos que no existe una conversación "objetivamente" difícil, pero "haberlas haylas".

Elementos que podemos encontrar en una conversación que la llegan a hacer difícil son:
  • La presencia de opiniones contrapuestas.
  • El hecho de que en esa conversación haya "cosas" importantes en juego.
  • La generación de emociones intensas.
  • La presencia de miedos diversos: a romper la relación, a generar rencor, a herir al otro, a ser herido, a que nos puedan considerar malas personas,...
Los dos primeros aspectos podríamos entenderlos como más objetivos pero rápidamente vemos que hay conversaciones en las que están presentes, tanto las opiniones contrapuestas, como la importancia de lo que nos jugamos en ellas, que no las podríamos considerar como conversaciones difíciles.

Los otros dos aspectos, claramente emocionales, están directamente vinculados con la subjetividad de las personas. Puede haber conversaciones que a mi me despierten emociones intensas y miedos variados, pero que haya otras muchas personas que la misma conversación la abordan con total normalidad, o con la normalidad propia de la mayoría de las conversaciones que tenemos.

En consecuencia, lo importante es que cada uno de nosotros reflexionemos e identifiquemos cuáles con nuestras conversaciones difíciles, esas conversaciones que nos generan una tensión en el estómago sólo con pensar que deberíamos tenerlas, esas conversaciones para las que siempre encontramos una buena excusa que nos permite evitarlas,...

Así que me quedo y os dejo con esa pregunta ¿cuáles son tus conversaciones difíciles?



2 comentarios:

David dijo...

Siempre me ha interesado todo lo relacionado con el tema de la comunicación y de que forma la gente busca relacionarse con otros individuos. Por eso quisiera tener la posibilidad de averiguar de que forma funcionan las redes sociales que utilizan los jóvenes y como es posible hackear facebook

Enrique Sacanell dijo...

No tengo ni la más remota idea.
En todo caso, si todos los que usan las redes sociales son jóvenes, me has dado una alegría :-)))