martes, 24 de junio de 2008

La fuerza imparable de las organizaciones sin mandos

Siguiendo la recomendación de Alberto Ortiz de Zárate y seducido por un subtítulo tan sugerente me adentré hace unos días en la lectura del libro "La araña y la estrella de mar" de Brafman y Beckstrom. La idea central del libro es que frente a las organizaciones araña (si les pisas la cabeza se acabó todo) están desarrollándose un nuevo tipo de organizaciones: las estrellas de mar (no hay cabeza que pisar y si les cortas una pata salen otras). Ejemplos en los que basan los autores su tesis son E-mule, E-bay, Craigslist, Wikipedia, Skype, Google... básicamente estructuras surgidas sobre la plataforma que la red de redes ha supuesto. Los apaches o Al Qaida son otros ejemplos menos virtuales.

Es un libro sugerente y ameno que se lee con facilidad. Una de sus ideas principales es que un sistema abierto no tiene un paradigma central, la inteligencia se encuentra repartida por todo el sistema. Más aún, en una "estrella de mar" es que no hay nadie que mande. La autoridad se haya totalmente descentralizada y repartida entre las personas que la componen.

Otra característica singular de estas organizaciones es un funcionamiento totalmente colaborativo. Los autores nos muestran ejemplos de cómo si metemos a alguien en un sistema abierto querrá colaborar automáticamente. Podemos añadir que justamente lo contrario que cuando lo introducimos en una organización jerarquizada y escasa de transparencia. Mira por donde va a resultar que la falta de implicación de las personas no se debe a su torpeza por comprender la grandeza de la Misión, Visión y Valores de su organización. Una pista interesante para mirar cual puede ser el futuro. "Las personas inmersas en una estrella de mar no sólo saben de algo, sino que también sienten el deseo fundamental de compartirlo y de contribuir a ella".

"Cuando se concede libertad a las personas -afirman-, éstas pueden provocar el caos, pero también pueden manifestar una tremenda creatividad". Otro bonito desafío: o somos capaces de soportar la incertidumbre y el miedo al caos que pueda surgir en algún momento o nos vamos olvidando de la creatividad y la innovación que se desarrolla a partir de ella. "Los sistemas estrella de mar son incubadoras maravillosas para ideas creativas, destructivas, innovadoras o alocadas".

Las organizaciones estrella se articulan en torno a algunos elementos que le resultan clave. De un lado los círculos como núcleos organizativos básicos. De otro los catalizadores, un singular tipo de líder que una vez que ha puesto en marcha el organismo descentralizado desaparece para dar todo el poder al circulo, al equipo, sirviendo "tan sólo" como inspiración y ejemplo. "Cuando las personas se sienten escuchadas, comprendidas y apoyadas, es más probable que cambien. Un catalizador no acepta una solución, ni te mete una en la cabeza. En lugar de eso, adopta una relación de compañerismo y escucha atentamente. Uno no sigue a un catalizador porque tenga que hacerlo: lo sigue porque él le comprende". "Los catalizadores conectan a las personas y hacen que la ideología siga latiendo a su propio ritmo".

Sin embargo, a pesar del planteamiento radical de la mayor parte del libro, en las páginas finales los autores dan un giro hacia el pragmatismo al plantear la alternativa de las organizaciones híbridas: "empresas centralizadas que descentralizan algunas partes internas". Encontrar el "punto de caramelo" donde el equilibrio entre centralización y descentralización resulta óptimo para los objetivos de la organización es la recomendación final del libro. Una pena que no nos den más pista sobre cómo encontrar ese punto que parece tan ideal y difícil de encontrar como otro más famoso de la anatomía humana.

En todo caso una lectura fresca y estimulante que nos acerca a las nuevas tendencias organizativas surgidas en el mundo de Internet y que pueden marcar el futuro de nuestras sociedades.

"Sí, a primera vista las organizaciones descentralizadas parecen desordenadas, caóticas. pero cuando empezamos a apreciar su verdadero potencial, lo que al principio parecía entropía se convierte en una de las fuerzas más poderosas que haya habido en el mundo".

3 comentarios:

Iñaki dijo...

Creo que la idea central de este libro conecta con la del liderazgo distribuido de Peter Senge. Con matices, por supuesto.

Gracias por el resumen.

Enrique Sacanell dijo...

Estupendo el link al liderazgo distribuido. Tuve oportunidad de escuchar esa conferencia de Peter Senge (mi gurú favorito)y cuando vi a unos cientos de directivos obacionando su intervención pensé: "o no han entendido nada o mañana empieza la transformación más profunda de nuestras organizaciones". Me parece que cinco años después la conclusión es que entendieron poco o, dándoles un margen de confianza, hay cosas que son infinitamente más fáciles decirlas que hacerlas.

Alorza dijo...

Celebro que te gustara. Me parece un libro estimulante, que presenta ideas potentes de manera muy sencilla.