
Teniendo en Euskadi tres festivales de jazz la opción estaba clara, había que catarlo en directo y si hay una música que gana en directo sin duda esa es el jazz. Escuchar en Getxo, en Vitoria o en Donostia a músicos de primer nivel resulta una experiencia increíble. Y eso ocurre precisamente este mes, en julio. Para mi, este es un mes muy especial. En casa me echan un poco en falta, mi colaboración en las tareas domésticas deja bastante que desear y no son las semanas que más duermo pero todo me compensa con esas horas de fusión con una música que la siento salida directamente de los sentimientos de quienes la interpretan y que me llega dentro, muy dentro.

Como comprenderéis cuando Koldo Saratxaga publico su libro "Sinfonía o Jazz" yo lo tenía claro sin leerlo. No es que no me guste la música clásica. Me gusta la música en general y hay musica hermosa en todos los estilos, sin embargo el jazz tiene, para mi, una fuerza interior que encuentro en pocas ocasiones.
Sobre jazz y sinfonía hablaba también mi amigo Germán Gómez Tejedor, en su blog ¿Para qué sirven los clientes?. Planteaba allí si es posible una orquesta sin director, una organización sin jefe. La verdad es que en el jazz también hay estructura y también hay un lider. Incluso hay muchos tipos de jazz, desde la big band mucho más parecida a una orquesta sinfónica a los grupos de free jazz, dónde hasta el bateria parece que ha olvidado llevar el ritmo. Quizás una de las mayores singularidades del jazz y puede que su mayor valor metafórico, es que la estructura básica del jazz y el lider de la formación busca la máxima creatividad en todos los componentes del grupo. Cuando hacen música la idea de control, de mantenerse dentro de las pautas establecidas. tiene un peso minúsculo
4 comentarios:
Si, en el jazz tienes la sensación de que los músicos tienen una dosis de motivación y libertad mayor, aunque es también una música con lider.
Por cierto, estuve en el concierto de Avishai Cohen y coincido contigo Enrique que es un músico excepcional. Diria que es un espectáculo completo, porque verle es tambien una gozada además de oirle.
Hola Enrique.
Acabo de descubrir tu blog, lo iré leyendo poco a poco.
De lo que ví en el festival de jazz de Vitoria me encantó Sonny Rollins.
Yo también acabo de encontrate en la red. Te escuché cuando ambos, tu y yo, andabamos en el mundo de la intervención social. Ahora te seguiré porque hablas de las organizaciones y las personas. Por cierto, Grapelli toco en Getxo, ¿lo sabias?. Fue uno de los conciertos más bonitos.
Hola "gallas". Por tu alias es imposible que te recuerde. Claro que igual tampoco lo consigo con más datos. En todo caso encantado de encontrarnos por este mundo virtual. Lo de Grapelli en Getxo lo he sabido a posteriori. En la época en que visitó Getxo yo no me movía por territorios jazzisticos.
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