lunes, 22 de diciembre de 2014

Fuego y cenizas en la política: la experiencia de un político atípico (2)

Sigo con la serie de post dedicados a las reflexiones que Michael Ignatieff hizo a partir de su paso por la vida política y recogidas en el libro "Fuego y cenizas: éxito y fracaso en política".

LOS POLITICOS

"Los políticos, individuos que reúnen en una misma habitación a personas que quieren cosas diferentes para encontrar aquello que comparten y que desean hacer juntas. Un país es una «comunidad imaginada», y los políticos son quienes representan aquello que compartimos y quienes dan con los compromisos que nos permiten vivir juntos y en paz." 

"Los políticos deben descubrir formas de articular lo que nos es común y después impregnar con esa vida común el tejido de sus instituciones."

"Churchill dijo que los políticos no deben ser como un sofá. No debemos tomar la forma de la última persona que se sentó en nosotros. Debemos mantener nuestra forma por todos los medios. Debemos tener principios."

"A medida que te pliegas a los compromisos que impone la vida pública, tu yo público empieza a transformar a tu yo interior. Al cabo de un año de haber entrado en política, tenía la confusa sensación de haber sido atrapado por un doble, un personaje nuevo y extraño que apenas podía reconocer cuando me miraba en el espejo."

"Los problemas empiezan cuando ya no te das cuenta de que el yo público ha sustituido al yo privado. Cuando te olvidas de que posees un ámbito privado que quieres mantener a resguardo de la mirada pública pronto entregas toda tu vida a la política y te conviertes en tu propia sonrisa, en el gesto congelado de genialidad que la política te exige. Cuando sucede esto, estás perdido."

"Aprendí que uno no puede refugiarse en la pureza moral si quiere lograr algo pero, de igual modo, si sacrifica todo principio, uno pierde la razón por la que entró en política para empezar. Estos son los dilemas esenciales de la vida política, pero también los que hacen la política emocionante. No se puede lograr nada a menos que uno se ponga en riesgo."

"El antagonismo es la esencia de la política y vas a necesitar el temperamento de un luchador si quieres sobrevivir. La gente no va a apoyar a alguien que no sabe cómo defenderse. No cabe duda de que duele que te ataquen, pero no es más que un acto de vanidad tomárselo personalmente. Convertirse en adulto es cuestión de aprender a no tomarse nunca las cosas como algo personal: defiende tu honor y tu integridad a toda costa, pero nunca dejes que tu yo más íntimo se vea afectado por un ataque personal. No des a tus adversarios esa satisfacción. Sobre todo, defiende en todo momento tu posición, tu derecho a ser escuchado."

"Ser un buen político implica ser responsable ante la gente que te eligió y ser responsable por tus acciones."

"El respeto por nuestras instituciones implica que tienes la obligación de tratar a tus adversarios como oponentes, nunca como enemigos. La política no es la guerra, sino nuestra única alternativa viable a la misma. La democracia no puede funcionar en ausencia de una cultura de respeto a tu antagonista. En política debes ser leal a ti mismo, a tu partido, a la gente que te ha votado y también al país. Dado que estas lealtades van a entrar en conflicto, debes dejar claro antes de empezar que puede llegar un momento en que tengas que poner a tu país por encima de todo lo demás."

"Tu vida política puede terminar en cualquier momento, así que debes asegurarte de que tienes una vida con anterioridad y estar preparado para seguir con una nueva vida después. Ser consciente de que puedes perder es la mejor garantía de que conservarás tu honradez."

"Tú pones tus propias ambiciones poco modestas al servicio de los demás, y esperas que sean redimidas por el bien que haces. En el camino te manchas las manos para alcanzar fines que se supone son limpios. Utilizas los vicios humanos —la astucia y la falta de compasión— al servicio de las virtudes —la justicia y la decencia—. Sirves a la única divinidad que nos queda —las personas— y debes aprender a aceptar sus veredictos. Estos veredictos pueden ser dolorosos y difíciles de entender, pero no disponemos de nada más en qué poner nuestra fe, en lo que a nuestra vida en común respecta."

LA BATALLA POLÍTICA

"Todavía tenía que aprender que la buena o la mala fe no desempeñan ningún papel. En la política como combate vale todo, y lo que cuenta no es demostrar tu buena fe sino ganar la pelea".

"Estaba totalmente preparado para asumir la responsabilidad de lo que había escrito, pero lo que en realidad había escrito no era lo esencial, y nunca lo es. Lo importante es el modo en que tus oponentes pueden utilizar tu «historial» para obtener una ventaja. La «investigación de oposición», la búsqueda de pasajes incriminatorios, fotografías o frases sacadas de contexto, se ha convertido en un elemento clave del arsenal de la política moderna, y los sabuesos que se especializan en este tipo de «investigación de oposición» disponen de un amplio campo de exploración en Internet".

"Cada palabra que pronuncias se convierte en una oportunidad para que tus adversarios contraataquen".

"Ya no se atacan las ideas o posturas de un candidato. Se ataca lo que el candidato es".

"El partidismo divide a una sociedad ya dividida y convierte a los adversarios en enemigos. Un adversario tiene que ser derrotado, mientras que un enemigo debe ser destruido. No puedes llegar a compromisos con los enemigos. Con los adversarios, el compromiso sí es posible. El adversario de hoy puede convertirse en un aliado mañana."

"Los pueblos democráticos tienen razones para temer este doble fenómeno —una menguante democracia legislativa y un mayor partidismo—, porque juntos debilitan una de las funciones esenciales de la democracia: evitar que los adversarios se conviertan en enemigos."

Continuará...