Uno de los proyectos que he iniciado
con más ilusión este año, y que tomará vida en febrero de 2012, es el curso de
formación en Coaching de Equipos que impulsa la Fundación EDE Fundazioa. Mi
licenciatura en sociología ya es muestra de mi interés por lo colectivo, por lo
que las personas generamos cuando nos relacionamos. En los últimos años de
carrera centré una gran parte de mi atención en la llamada “sociología de la
vida cotidiana” (Erving Goffman) y en la construcción social de la realidad
(Berger y Luckman y Rom Harré). Otra parte de mi interés se dirigía hacia la
actividad política, en una sociedad tan efervescente como la España de la
transición democrática, y puedo asegurar que es una escuela práctica
incomparable sobre dinámicas sociales y de grupos.
Mi primer trabajo “serio” supuso una de
esas sorpresas que la vida nos depara. Sorpresas que, por otra parte, uno va
construyendo ladrillo a ladrillo. El caso es que obtuve una plaza como
sociólogo en el primer centro de salud mental comunitaria del País Vasco. Mis
funciones se orientaban, por una lado, a labores de tipo estadístico y de
evaluación del servicio, por otro a las relaciones con agentes sociales y
comunitarios (profesores, médicos de atención primaria, entidades sociales,….).
Pero lo más significativo para lo que ahora me ocupa es cómo el contacto con el
mundo “psi” me hizo acercarme a otra mirada al mundo de los grupos: el grupoanálisis.
Unos años después opté al puesto de
Responsable de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Getxo. Tras obtener la
plaza tuve que asumir la dirección de un equipo de profesionales que se fue
ampliando progresivamente. Desde esa responsabilidad viví intensamente las
dificultades de construir equipo y de liderarlo. Esas dificultades me llevaron
a la formación en coaching, en concreto, coaching ontológico, aunque no soy muy
amigo de este tipo de etiquetas.
Una vez que decidí explorar otros
terrenos profesionales fuera de la administración pública he visto, de nuevo,
lo trascendental que son los equipos para el buen funcionamiento de las
organizaciones y para que éstas, ya sean públicas o privadas obtengan el máximo
potencial de las personas que las componen. Por ello he profundizado en la
metodología Belbin de roles de equipo.
A pesar de la enorme trascendencia que
tienen un trabajo eficaz en equipo, me llamó la atención la escasa oferta
formativa en este campo. El coaching individual es un instrumento muy poderoso
para transformar a las personas y, estoy convencido, el cambio en las personas
cambia las organizaciones. Pero los equipos tienen particularidades, dinámicas
específicas, que es necesario conocer para potenciarlos, ya sea desde una
función de liderazgo o desde una función de coach.
Una conversación informal con AsierGallastegi, a la que se sumó con prontitud María Carrascal llevo estas
inquietudes a un proyecto muy concreto: poner en marcha un curso de coaching de
equipo que ayude a coaches y a organizaciones a mejorar el funcionamiento y el
rendimiento de sus equipos. A la hora de pensar en quienes podían participar en
este proyecto fueron surgiendo nombres que parecía difícil poder hacer
converger en este proyecto. Craso error, todas las personas a las que les planteamos
colaborar de una u otra manera aceptaron con entusiasmo y generosidad. Así se
formó un equipo docente de una talla humana y profesional difícil de igualar.
Compartir con ellas y ellos este proceso está suponiendo una experiencia extraordinaria:
Ane Agirre (VESPER), Christine Blumenstein-Essen, Isabel Fernández Hidalgo,
Jose Ramón Mandiola o Asier López de Gereño. La dedicación, esfuerzo y el
cariño que le estamos poniendo todos a este proyecto no puede dejar de notarse
en el curso.
La información más completa del cursose puede ver en este enlace, aquí simplemente me gustaría destacar que el planteamiento
global pivota en torno a tres grandes ejes. Por una parte, COMPRENDER. Desde el
repasamos los elementos que es necesario entender para comprender un equipo y
lo que éste necesita para sacar su máxima potencialidad. VIVENCIAR, dando un
peso muy importante a la realización de experiencias en clase y de prácticas
fuera de ella que permitan vivenciar lo que se va planteando. INTERVENIR, aportando
instrumentos y metodologías que ayuden a intervenir en los equipos desde una
perspectiva de coaching.

1 comentarios:
Hola! Si te gustó el blog de Alberto Barbero probablemente te guste el blog del Coach Carlos Calleja, aunque aún está en proceso de construcción! http://www.coachcarloscalleja.blogspot.com
un saludo! Que tengas un buen día :)
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