sábado, 2 de enero de 2010

¿Supervisión o coaching?

No hace mucho traía a colación al bueno de Aristóteles y su huella racionalista en nuestra cultura. Hace unos días participé en el curso Formación y capacitación en supervisión y coaching que organizan HZ Consultoría y Bidari y de nuevo me acordé de él. Mi participación se dirigía a presentar en líneas generales qué es el coaching y en un momento surgió el dilema ¿en qué se diferencian la supervisión y el coaching?

La búsqueda de clasificaciones claras, que delimiten sin lugar al duda el blanco del negro, lo bueno de lo malo, lo que es y lo que no es, parecen ocupar una parte importante de nuestra actividad mental. El problema es que cada vez resulta más evidente que esas fronteras sólo están ahí, en nuestra mente. En la vida, esas fronteras se diluyen, se entremezclan, .... La cultura oriental (que faltó a clase cuando impartía la lección Aristóteles) lo planteo hace muchos siglos con su gráfico Yin y Yan.

Volviendo a la dicotomía supervisión / coaching, para mi la diferencia fundamental se sitúa en que en la supervisión, la persona supervisada espera y atribuye al supervisor un conocimiento técnico especializado en el ámbito en que trabaja, Así, un psicólogo o un trabajador social (al igual que un coach) solicitará la supervisión de un profesional experto en ese ámbito para poder contrastar con él sus enfoques, la forma en que ha abordado determinados casos, etc. Me parece evidente que una persona que realiza supervisión puede ser también un coach y aplicar las características de esta forma de trabajar a su labor supervisora. En cambio, un coach considero que sólo podrá realizar supervisón en la medida en que sea también un experto en el ámbito profesional de quien solicita la supervisión.

Si nos salimos del entorno de profesionales de la intervención social o psicológica, el asunto se clarifica bastante ya que no es fácil que un directivo de una organización se plantee que necesita supervisión, más bien necesitará ayuda para el desarrollo de su liderazgo o para afrontar asuntos para los que no encuentra alternativa. En ese marco, mucho más genérico, el coach encuentra un ámbito de trabajo acorde con su aproximación.

4 comentarios:

RICARDO J SANCHEZ CANO dijo...

Estimado Enrique!

Me ha encantado tu reflexión.
Te transmito además la satisfacción de los colegas - alumnos/as del curso por tu aportación. Sabes que una de nuestras apuestas al organizar este plan de formación iba buscando esta visión integradora y complementaria que tu tan bien has sabido plasmar.

Es un placer poder compartir proyectos con profesionales como tu.

En el camino nos encontramos, y juntos compartimos tarea!

Enrique Sacanell dijo...

Garcias por tus palabras Ricardo. Seguimos tejiendo la red.

Un abrazo

Manu Fernández dijo...

Hola Enrique:

Permíteme que aproveche para un comentario off-topic. Era sólo para que actualices cuando puedas mi nueva url en el blogroll de tu blog:

http://www.ateneonaider.com/blog/ciudadesaescalahumana

¡Gracias!

Enrique Sacanell dijo...

Hecho, Manu.
Un abrazo